Los Mossos d'Esquadra han detenido a un peligroso conductor que circulaba como un loco por la N-260, haciendo adelantamientos ilegales, obligando a los otros conductores a apartarse de su camino si no querían sufrir un accidente y alcanzando los 233 km/h en una vía con un límite de 90 km/h. Cuando los policías detuvieron al hombre, de 37 años y, según ha podido saber El Caso.com, nacionalidad española, otro conductor se acercó para explicarles los delitos que había cometido el individuo, detenido por conducción temeraria.
Los hechos tuvieron lugar ayer, sábado 14 de febrero, sobre las cuatro y media de la tarde. Un peligroso conductor temerario circulaba con un Audi por el municipio de Navata, en el Alt Empordà, cuando un radar lo pilló yendo a 233 km/h. Los Mossos salieron disparados para detener al hombre, y pudieron localizarlo e interceptarlo en la C-26, a la altura de Borrassà, un rato después. Los policías le hicieron una prueba de alcoholemia y drogas al conductor, que tuvo un resultado negativo. Mientras los agentes hablaban con él, otro vehículo llegó al lugar donde estaban, se detuvo al lado de los policías y delató al hombre al que habían parado.

Peligro mortal si no se apartaban
El recién llegado dijo a los agentes que ya había visto antes el coche que habían parado, y que aquel hombre estaba conduciendo como un auténtico chiflado. Según explicó el testigo, el hombre que habían detenido no solo iba rapidísimo, sino que también hacía adelantamientos prohibidos, poniendo en riesgo la circulación y la vida de los otros ocupantes de la carretera. Además, en vez de frenar, presionaba a los otros vehículos, obligándolos a salir del carril si no querían que el conductor temerario se estrellara contra ellos. Con esta nueva información, los policías acusaron al conductor del Audi de un delito de conducción temeraria, por poner en peligro a las otras personas, y por ir a una velocidad que podría comportar penas de prisión.