El hombre de 78 años que el pasado octubre mató a su yerno, un agente de los Mossos d'Esquadra, en la calle de la Doctora Castells de Lleida, se ha suicidado en su celda del Centro Penitenciario de Ponent, donde estaba preso de manera preventiva. Los funcionarios de la prisión lo han encontrado este jueves, 16 de abril, de madrugada, según han informado desde el Departamento de Justicia, que también ha aclarado que el interno, Antonio P. S., no tenía activado el protocolo de prevención de suicidios, ya que no habían detectado nada en su comportamiento que justificara su activación.
Los hechos se han puesto en conocimiento de la autoridad judicial competente, de acuerdo con el protocolo establecido, y se ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias exactas de esta muerte; según ha avanzado el diario Segre, el hombre se ha degollado. Se trata del cuarto suicidio que se registra en los centros penitenciarios catalanes desde que ha comenzado el año.
Mató al yerno a tiros y llamó a emergencias
Los hechos tuvieron lugar la tarde del pasado 8 de octubre. La víctima, Víctor S., un agente de la comisaría de Mollerussa de los Mossos que en aquellos momentos estaba fuera de servicio, fue tiroteado por su suegro en medio de la mencionada calle, en el barrio de Cappont de la capital del Segrià. Inmediatamente después, el hombre cogió el teléfono y llamó al 112, confesando lo que había hecho, y a su hija, para explicarle que acababa de matar a su marido. Los Mossos d'Esquadra lo encontraron junto al cadáver unos minutos después y lo detuvieron sin que se resistiera.
La investigación de la policía catalana reveló que el hombre tenía problemas con su hija y su yerno, quienes no le dejaban ver a las nietas, dos niñas de 9 y 14 años, lo cual, parece, motivó el crimen. De hecho, Antonio esperó a Víctor, que acababa de dejar a las niñas en la escuela, lo cual dejó claro a los investigadores que el asesinato, cuando menos, había sido premeditado.
