Nuevo episodio de violencia en un autobús de la EMT de Tarragona. Según ha podido saber ElCaso.com, este lunes, 3 de agosto, cuando pasaban diez minutos de las seis de la mañana, dos personas han subido a uno de los buses de la Empresa Municipal de Transports de la ciudad, concretamente al de la línea 5, que conecta el barrio de Sant Salvador con el centro de la ciudad. Al parecer, estas personas no han validado correctamente el billete y el conductor, al darse cuenta, les ha llamado la atención, recriminándoles que quisieran utilizar el transporte público de manera ilegal. Ha sido entonces cuando una de ellas se ha puesto muy violenta.

Según ha podido saber este medio, uno de los implicados se ha abalanzado sobre el conductor, protegido por la mampara de cristal, que ha acabado rompiendo de un fuerte golpe. Afortunadamente, el conductor no ha sufrido lesiones a raíz de la agresión, y los pasajeros problemáticos han salido corriendo. La Guàrdia Urbana de Tarragona ha enviado dos patrullas cuando los han requerido, pero, a pesar de la búsqueda exhaustiva que han hecho por la zona, no han conseguido encontrar a los sospechosos. A estas horas, según han confirmado fuentes municipales a ElCaso.com, el incidente se encuentra bajo investigación policial.

Por su parte, la EMT ha asegurado que presentará denuncia por un delito de daños y que acompañará al conductor en caso de que él también quiera denunciar a título personal. En este sentido, la entidad responsable del transporte público de Tarragona ha condenado "cualquier acto de violencia contra sus trabajadores y trabajadoras" y ha expresado "todo su apoyo al conductor afectado por este incidente".

Un conductor de autobús agredido en Tarragona

El pasado 5 de julio, un joven de 21 años y nacionalidad española agredió al conductor del autobús de la línea 85 después de que este le recriminara que estaba fumando dentro del vehículo. Los hechos se registraron a las siete y media de la mañana. Cuando el chófer le llamó la atención, lo empezó a golpear y también rompió la mampara de seguridad. El joven intentó huir, pero la Guàrdia Urbana lo interceptó poco después. Al identificarlo, vieron que tenía una orden de detención pendiente, por lo que fue arrestado. Paralelamente, se abrió una investigación por un delito de lesiones y se le denunció por daños y alteración del orden público.

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