Los Mossos d'Esquadra han detenido a tres hombres después de que simularan que habían perdido un perro para asaltar a una mujer y robarle sus pertenencias en Celrà, en Girona. Los hechos tuvieron lugar el pasado 25 de septiembre, alrededor de las once de la mañana, cuando la policía catalana recibió el aviso de que se había producido un robo y los ladrones habían huido en coche en dirección a La Bisbal d'Empordà. Según el relato de la víctima, minutos antes del asalto, dos hombres la habían estado observando mientras sacaba dinero del cajero automático, pero no le había dado mucha importancia y se había ido a comprar el pan.
Cuando salía de la panadería y se disponía a subir a su coche para marcharse, otro vehículo de color gris se le acercó y el conductor le dijo que había perdido su perro y le enseñó una fotografía por si lo había visto. No obstante, todo era una estratagema. Mientras el hombre la estaba distrayendo, otro ladrón aprovechaba para coger las pertenencias que había dejado en el asiento del copiloto. Al acabar, subió al coche gris y se marcharon del lugar, momento en que la mujer se dio cuenta de que le habían sustraído el bolso con la cartera, documentación, tarjetas bancarias, 600 euros en efectivo que había sacado del banco, unas gafas de sol, un teléfono móvil y otros objetos personales.
Cazados porque los testigos se habían apuntado la matrícula
El robo fue presenciado por varios testigos que pudieron alertar al 112 y facilitar tanto el color como la matrícula del coche con que habían huido los ladrones y la dirección en que lo habían hecho. Con esta información, los Mossos empezaron a hacer una búsqueda del vehículo y lo pudieron localizar en Parlavà. Los agentes lo pararon e identificaron a los tres ocupantes, tres hombres sudamericanos de 21, 27 y 48 años, y registraron el coche, donde encontraron el bolso de la víctima y dinero en efectivo, entre otros objetos de los cuales no pudo acreditar la procedencia.
Ante esta evidencia, los tres hombres, uno sin antecedentes y los otros que sumaban más de 40 entre los dos, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de hurto. Las posteriores gestiones, sin embargo, permitieron descubrir que, después del robo, los ladrones habían sacado 500 euros con la tarjeta de la víctima en un cajero de Flaçà, mientras que habían intentado extraer 1.200 más sin éxito. Por este motivo, también se les acusa de un delito de estafa bancaria.
