No es ninguna novedad decir que los ladrones se aprovechan de las personas mayores para cometer robos. Este colectivo vulnerable, que muchas veces confía todavía en la inocencia y la bondad humana, se encuentra bajo el punto de mira de los delincuentes, que no tienen ningún tipo de vergüenza a la hora de asaltar a las víctimas, utilizando, incluso, mucha violencia. Una técnica que se ha convertido en habitual a la hora de robar a las personas mayores —y no tan mayores— es el llamado método de la siembra, en el que los ladrones, que acostumbran a actuar en grupo, distraen a la víctima mientras el otro roba sus objetos personales.
Persiguen a la mujer con el coche
Es el caso de una mujer de edad avanzada que ha sido víctima de un robo y que sus familiares han querido denunciar públicamente a través de las redes sociales. Los hechos tuvieron lugar en el núcleo urbano de la Garrofa, en Avinyonet del Penedès, este martes, 21 de julio, a las once de la mañana. Según explica la hija de la mujer en el perfil Circuli per la dreta, los ladrones vieron salir a la víctima de un restaurante y subir a un coche y la persiguieron hasta que aparcó.
El vehículo donde iban los delincuentes, tal como se puede ver en las imágenes, paró unos metros más atrás y, del interior, bajaron dos mujeres. El conductor, sin embargo, se quedó dentro, a la espera. Las ladronas se acercaron a la víctima de manera disimulada y, mientras una continuaba su marcha, la otra se acercó a la mujer mayor y empezó a hablarle.
Frustra el robo
Mientras una de las delincuentes distraía a la víctima, la otra se acercó al coche, se agachó y abrió la puerta del copiloto buscando el bolso. Como no lo encontró, continuó agachada y abrió la puerta posterior, cogiendo su botín. Por suerte, sin embargo, la mujer mayor pilló a la ladrona in fraganti y la detuvo. Forcejeó con ella y consiguió quedarse con su bolso.
Este asalto ha quedado en un susto para la víctima, que tuvo ojo y actuó rápidamente. Aun así, la familia de la mujer ha querido informar, a través de las redes sociales, para ayudar a otras personas a protegerse, especialmente a gente mayor. Es importante, pues, tener cuidado en las gasolineras, áreas de servicio o incluso los lugares donde aparcamos el coche y desconfiar de aquellas personas desconocidas que se acerquen, aunque parezcan simpáticas y que quieran hablar con nosotros con buenas intenciones.