Trágico accidente aéreo en Colombia con, como mínimo, ocho muertos y 83 heridos. Un avión de la Fuerza Aérea Colombiana que llevaba 125 pasajeros a bordo se ha estrellado este lunes, 23 de marzo, según ha informado a través de la red social X el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez. El avión, que recibe el nombre de Hércules, despegaba del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, al sur del país y, pocos minutos después, por causas que aún se desconocen, se ha estrellado. En el momento del accidente viajaban 112 militares, once tripulantes y dos policías.
Fruto del accidente, han muerto ocho personas y 83 más han resultado heridas, de las cuales catorce en estado crítico. A estas horas, varias unidades militares siguen trabajando para auxiliar a más víctimas del accidente aéreo que aún quedan por ser atendidas. Los heridos son evacuados a centros hospitalarios de ciudades cercanas como Neiva y Florencia, mientras que se ha activado el protocolo de atención a las víctimas y a los familiares.
Según ha explicado el comandante de la FAC, Carlos Silva, la aeronave ha tenido algún problema nada más despegar y ha caído a tierra a un par de kilómetros del aeropuerto. El impacto ha provocado una gran bola de fuego y una columna de humo, mientras que los restos de la aeronave han quedado repartidos por la zona. Se ha abierto una investigación para esclarecer las causas del accidente, pero por ahora todavía no se sabe qué puede haber pasado y las tareas se centran en la atención a las víctimas.
El avión tenía 43 años de antigüedad
El Hércules C-130 es uno de los modelos más utilizados por las fuerzas aéreas de varios países del mundo, especialmente en lo que respecta al transporte de soldados y material, ya que tiene una capacidad para poder llevar un centenar de personas cargadas con armas y munición. En el caso de Colombia, sin embargo, estos aviones han quedado anticuados y el presidente del país, Gustavo Petro, ha lamentado que por "dificultades burocráticas" se hubiera retrasado la renovación de las aeronaves. De hecho, el avión accidentado tenía 43 años, ya que entró en servicio en el año 1983 por parte de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, pero en 2020 pasó a manos de la colombiana.
