Detenido por la Guardia Urbana de Tarragona un hombre de 25 años, magrebí, después de ser interceptado con droga y un arma corta escondida en una bandolera. Los hechos son de este domingo, 12 de julio, por la tarde, después de que una patrulla de la policía de la ciudad detectara, en el centro de Tarragona, a un hombre sospechoso. Al hacer comprobaciones, el hombre huyó corriendo de la policía. Durante la persecución, los agentes vieron también que llevaba una pistola encima. Aunque se escondió en un piso de la avenida de Catalunya, los agentes entraron y lo pudieron arrestar.

Los agentes de la policía de la ciudad intervinieron varias dosis de cocaína, que sospechan que usaba para vender, y también un arma de fuego con dos balas reales. La pistola, sin embargo, aunque tenía apariencia real, cuando fue analizada por la unidad de la Policía Científica de los Mossos, se pudo comprobar que era una detonadora, es decir, que, aunque hace ruido, no tiene capacidad para disparar ni lanzar ningún proyectil y, por lo tanto, matar. Según consta en el informe de la policía catalana, sin embargo, se trata de un arma con mucha similitud con un arma de fuego real.

En libertad

Los agentes de la Guardia Urbana detuvieron al hombre, que acumula casi una veintena de antecedentes, por un delito de tráfico de drogas, atentado contra agentes de la autoridad —por cómo reaccionó, de manera hostil, durante la detención— y también por un delito de tenencia ilícita de armas, este último delito decayó cuando los Mossos confirmaron que el arma no era real, antes de ser entregado al juzgado de guardia de Tarragona. Después de interrogarlo, el juez lo dejó en libertad. Aunque se trate de un arma detonadora, haberla retirado de la calle es una buena noticia.

Cada vez, aseguran fuentes policiales, hay más presencia de armas de fuego en la calle, sean reales o simuladas, que, a la hora de intimidar, pueden tener casi el mismo efecto, aunque no tengan capacidad de hacer fuego real. En Catalunya, según los datos de los Mossos, cada día hay más de un incidente con armas de fuego. En este primer semestre de 2026, en nuestro país, han matado a tiros a siete personas. El último, un menor de edad, de 15 años, abatido en un parque de Barcelona en un conflicto entre bandas, según todo parece indicar. Los Mossos vinculan los siete asesinatos al narcotráfico.

¿Ha pasado algo que aún no sale en EL CASO?
Avísanos desde aquí