La charcutería Cal Garrí del barrio del Fort Pienc de Barcelona sufrió la madrugada de este lunes, 8 de junio, un violento robo. Alrededor de las cinco y media de la mañana, un hombre se acercó a la tienda, ubicada en la calle de Sicília y reventó el cristal del escaparate con una tapa de alcantarilla, según ha podido saber ElCaso.com, dejando un enorme agujero por donde el ladrón pudo acceder al interior. Los propietarios se encontraron todo revuelto, con varias vitrinas rotas, los cajones revueltos y las neveras abiertas de par en par, con muchos de los productos por el suelo.

"Golpeó el cristal de manera salvaje", ha explicado el propietario del negocio a ElCaso.com, añadiendo que, según lo que ha podido ver en las cámaras de seguridad que tienen, el ladrón claramente venía a buscar dinero, pero no lo encontró. "No sabía adónde iba; buscaba la caja, pero no encontró dinero, porque los domingos cerramos y solo dejamos calderilla".

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El ladrón ha reventado el escaparate de la charcutería con una tapa de alcantarilla para poder entrar / Vecinos Fort Pienc

Desafortunadamente, esto no disuadió al individuo, que continuó arrasando con todo lo que veía. Según el primer recuento, se llevó alguna paleta de jamón, quesos y embutidos que encontró en los mostradores refrigerados, que también rompió, haciendo que muchos de los productos que dejó atrás se estropearan. Tan pronto como vieron los destrozos, alertaron a los servicios de emergencias que enviaron patrullas de la Guàrdia Urbana de Barcelona y de los Mossos d'Esquadra, cuerpo que ha asumido la investigación del robo.

Manchas de sangre y un encendedor olvidado

Los agentes de la Policía Científica de los Mossos hicieron una primera inspección del lugar, recopilando todos los indicios que encontraron y que puedan señalar al autor. Según ha podido saber ElCaso.com, el hombre se hizo un corte cuando metió la mano en una de las vitrinas que había roto para coger los embutidos y dejó atrás un pequeño rastro de sangre, además de un encendedor que se le cayó mientras escapaba.

De momento, la investigación de la policía catalana continúa en marcha y no se han hecho detenidos. Los propietarios de la charcutería Cal Garrí han explicado a este medio que en los últimos tiempos, el barrio ha sufrido varios robos de este estilo; no solo los comercios de la zona, como, por ejemplo, una tienda de animales o un concesionario de motos, pero también algún bar cercano. Los vecinos están consternados por el ataque que sufrió este lunes Cal Garrí: "¿Esta es la seguridad que queremos en nuestro barrio, que los pequeños comercios tengan miedo de abrir?", han aseverado a través de una asociación vecinal.

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