Hace casi cinco meses que los usuarios de Rodalies no pueden utilizar con normalidad la estación de tren de Sant Joan Despí (Barcelona). Varios ocupas han hecho suya la parte superior del edificio —colándose ilegalmente por una puerta rota—, han pinchado la luz, han roto los cristales e, incluso, han orinado por las ventanas sobre la zona donde esperan los viajeros. Con todo, desde diciembre de 2025 que el vestíbulo de la estación está cerrado al público y los pasajeros tienen que acceder a los andenes por una puerta lateral para poder coger el tren.
A lo largo de estos casi cinco meses, han pasado por el inmueble —donde antiguamente estaban las viviendas del personal ferroviario— diversos grupos de ocupas, algunos más conflictivos que otros, que han dañado las instalaciones, las han llenado de suciedad y han puesto en riesgo a las personas que quieren usar las instalaciones, lo que ha obligado a cerrar el vestíbulo para garantizar la seguridad de los usuarios. El edificio de la estación es propiedad de Adif, que ya ha denunciado esta situación ante las autoridades, pero, de momento, la situación continúa sin resolverse.
Más de cuatro meses sin poder coger el tren con normalidad
Los vecinos de Sant Joan Despí hace más de cuatro meses que no pueden ni tan siquiera comprar los billetes in situ, con el cierre del vestíbulo por culpa de los ocupas, según ha avanzado La Vanguardia. A pesar de los evidentes problemas derivados de esta ocupación, de momento, no se ha podido hacer nada. Desde el Ayuntamiento de Sant Joan Despí son conocedores de la situación que afecta a la estación de Rodalies, según han confirmado a ElCaso.com, y han asegurado que mantendrán una reunión con Adif y Renfe a principios del mes de mayo para tratar de encontrar una solución, con el objetivo de que las instalaciones puedan volver a ponerse en funcionamiento lo antes posible.
