Los dos ocupantes de un Ferrari clásico tienen suerte de seguir con vida después del espectacular accidente que sufrieron el pasado viernes, 1 de mayo. En circunstancias que se desconocen, el coche salió de la carretera GI-614, a la altura del término municipal de Roses, en el Alt Empordà (Girona), estrellándose en un barranco y quedando completamente destrozado. Conductor y pasajero, afortunadamente, solo sufrieron heridas de carácter leve, un notable contraste con el estado en el que quedó el coche.
Después de atender el aviso del siniestro y de asegurarse de que los ocupantes estaban bien, el Ferrari quedó abandonado en el barranco durante todo el fin de semana. Finalmente, este lunes, hacia las ocho menos cuarto de la tarde, un dispositivo de Trànsit cortó la vía, conocida como carretera de Cadaqués, a la altura del punto kilométrico 10,5 y en ambos sentidos de la marcha, para facilitar a la aseguradora la retirada del vehículo estrellado. El servicio se alargó hasta pasadas las ocho de la tarde, hasta que consiguieron retirar el vehículo del barranco donde había caído.
Caen con el coche desde 20 metros en Vilada
El accidente en la carretera de Cadaqués no ha sido el único en el cual los pasajeros han salvado la vida milagrosamente. Este lunes por la tarde, cuando pasaban cinco minutos de las seis y media, un coche cayó desde unos 20 metros en Vilada, en el Berguedà (Barcelona), después de salir del Pont del Sofre, en la carretera C-26. El conductor y único ocupante del vehículo pudo salir de entre los restos del turismo por su propio pie y volvió a la carretera subiendo por el barranco donde acabó cayendo, ileso.
Hasta el lugar se desplazaron tres dotaciones terrestres de los Bombers de la Generalitat que se ocuparon de revisar la zona, descartando víctimas, y también de desconectar la batería para evitar un posible incendio y limpiar con sepiolita la mancha de aceite resultante.
