Hay personas que han nacido con una flor en el culo y, si no, que se lo pregunten al conductor que este domingo, 1 de febrero, ha sufrido un gravísimo accidente de tráfico del que ha salido ileso. Su coche no ha tenido la misma suerte: se ha quedado empotrado en el guardarraíl que flanquea la calle de Santiago Rusiñol de Calafell, en el Baix Penedès (Tarragona). Solo ha sido una afortunada casualidad que la plancha metálica de la barrera de seguridad se haya doblado justo antes de llegar al parabrisas y que solo haya atravesado el capó y destrozado toda la parte delantera. 

cotxe encastat al guarda raïl calafell (1)
La valla de seguridad ha atravesado el capó del coche / Bombers de la Generalitat. 

El teléfono de emergencias 112 ha recibido el aviso sobre este siniestro cuando pasaban cinco minutos de las siete de la mañana. De hecho, ha sido el mismo conductor, un hombre de unos 30 años, según ha podido saber ElCaso.com, quien ha avisado del siniestro. Hasta el lugar, un puente que pasa por encima de las vías del tren y de la carretera C-31, se han desplazado dos dotaciones de los Bombers de la Generalitat. A su llegada, el conductor y único ocupante del turismo ya había salido por sus propios medios y no tenía ni un rasguño.

El hombre había cogido el coche borracho 

Por protocolo, los agentes de la Policía Local lo han sometido a la prueba de alcoholemia que ha dado resultado positivo, siendo su estado de ebriedad el causante de la espectacular salida de carretera que podría haber acabado de manera mucho más trágica. Dependiendo de los valores que haya dado, le caerá una multa o se tendrá que presentar ante los juzgados. 

Los efectivos de los Bombers, que seguramente se esperaban una escena más catastrófica, han sacado el trozo de quitamiedos que se ha quedado clavado en el capó del coche con tanta violencia que lo ha acabado levantando y casi lo arranca -seguramente, ha sido justamente eso lo que le ha salvado la vida al conductor, ya que la barrera se ha levantado con el frontal del turismo y ha pasado por encima-. Una vez desenganchado, han dejado el vehículo en manos de la grúa que se lo ha llevado a la planta de desguace.