No siempre sale bien, esto de robar. El domingo por la tarde, cuando pasaban pocos minutos de las ocho de la tarde, un hombre fue agredido después de haber robado un móvil de encima de una mesa de un bar de la calle del Cadí, en el distrito de Nou Barris, en Barcelona. El ladrón, un joven de origen magrebí, aprovechó un momento de distracción de una pareja de nacionalidad dominicana para llevarse el teléfono, que el chico se había dejado encima de la mesa mientras estaban en el establecimiento. Cuando la víctima se dio cuenta del hurto y volvió al bar, localizó al supuesto autor y se encaró con él. La situación se descontroló rápidamente y terminó con una agresión muy violenta cuando el ladrón se negó a devolverle el móvil, asegurando que no lo había cogido. Según fuentes conocedoras de los hechos, la víctima del robo le clavó un golpe con una botella en la cara que le provocó heridas de consideración, según ha podido saber ElCaso.com.
Varias patrullas de la Guàrdia Urbana de Barcelona, alertadas por los vecinos, se desplazaron hasta el lugar de los hechos después de recibir el aviso por una persona herida en la vía pública. Cuando los agentes llegaron, localizaron al hombre herido, el ladrón, así como a las personas implicadas en el incidente, la víctima y su pareja. Según la versión recogida por los policías, el joven herido robó el móvil y la víctima, con la ayuda de su acompañante y otras personas, lo retuvieron hasta la llegada de la policía.
La actuación policial no fue fácil. Según las mismas fuentes, el ambiente se tensó con la presencia de varias personas del barrio, que increparon al ladrón, que estaba herido, y también a los agentes, hecho que obligó a movilizar más patrullas para garantizar la seguridad y completar la detención sin incidentes mayores. Finalmente, el supuesto ladrón, con otros antecedentes por delitos similares, acabó arrestado por un delito leve de hurto, mientras que el joven dominicano acabó denunciado por un delito de lesiones por la contundencia de la agresión contra el supuesto ladrón.
El caso del Pepe del Buen Pastor
Los hechos, aunque con un final menos trágico, recuerdan el de la semana pasada en el Bon Pastor, también en Barcelona, donde un ladrón magrebí fue muerto de una puñalada en el pecho por parte de un hombre de 66 años, de nacionalidad española, que se quería defender del robo. El hombre, Pepe, fue arrestado por los Mossos y, a pesar de su delicado estado de salud, la Fiscalía de Barcelona pidió su ingreso en prisión. Este jueves está prevista una vista para ratificar esta medida cautelar y se espera que la fiscalía no vuelva a pedir el encarcelamiento y el hombre, que va en silla de ruedas y necesita una bombona de oxígeno para respirar, pueda salir de la prisión de Brians y esperar el juicio desde su casa.
