Ser víctima de un robo es un problema gordo; la víctima no solo pierde los objetos, sino que también se puede llevar un buen susto y, en algunos casos, salir herida. Algunos, sin embargo, convierten esta situación en una oportunidad para ganar dinero. Un claro ejemplo de ello es el caso de dos mujeres que sufrieron un hurto en Castelldefels, en el Baix Llobregat, y aprovecharon la situación para intentar engañar a su aseguradora y conseguir que les dieran más dinero inventándose que habían sufrido un violento robo. Por desgracia para las estafadoras, los Mossos d'Esquadra se dieron cuenta del engaño e impidieron que cometieran el fraude. Finalmente, el tiro les salió por la culata, porque fueron ellas las que quedaron denunciadas. El cuerpo policial no ha revelado más información sobre las dos mujeres.
Sufren hurtos y se inventan que ha habido violencia
En el primer caso, la supuesta víctima denunció a la policía que había sufrido un robo con violencia y que un ladrón le había robado el bolso de mano. Con estos motivos, la mujer pidió que la aseguradora le pagara 800 euros para compensar las pérdidas materiales. Los policías abrieron una investigación para conseguir más información y detener al ladrón, pero vieron que muchas cosas no encajaban y, finalmente, descubrieron que la mujer les había mentido. En realidad, no la habían asaltado, sino que alguien le había robado el bolso mientras estaba en un restaurante de Castelldefels sin que se diera cuenta. Muchas aseguradoras solo cubren al cliente en caso de que el robo haya sido violento; si los objetos son hurtados o se pierden, la empresa se desentiende. Por este motivo, la mujer se inventó que la habían asaltado, pero al final se descubrió la verdad y acabó denunciada por simulación de delito y estafa.
Después de este caso, surgió el de una segunda mujer que también decía haber sufrido un robo. Según su declaración, un joven en patinete le robó y le causó algunas lesiones. Para demostrar que la habían herido, presentó un informe médico, pero ni siquiera así consiguió engañar a la policía. Cuando los Mossos investigaron los hechos, descubrieron que en realidad había sufrido un hurto en un establecimiento comercial, que el informe médico no tenía nada que ver con los hechos y la denunciaron por los mismos delitos que la otra estafadora.
Una mentira que puede conllevar penas de prisión
Según explican los Mossos d'Esquadra a ElCaso.com, estas denuncias falseadas y los intentos de estafa a las aseguradoras a menudo se castigan con una sanción administrativa, con una multa, pero en algunos casos, especialmente si hay reincidencia, pueden comportar penas de prisión. Normalmente, se atrapa fácilmente a los delincuentes, ya que ellos mismos se contradicen en las declaraciones que dan a la policía y a la aseguradora, y si no, se detecta el engaño cuando se investigan los hechos y ven que la información no encaja.