Deshidratado y agotado. Así rescataron el lunes a un kitesurfista que tuvo un percance con la vela y quedó flotando a la deriva durante una hora, alejándose progresivamente de la playa del Bogatell de Barcelona. Afortunadamente para este deportista, de 53 años, vecino de la capital, una nave patrullera del Servei Marítim Provincial de la Guardia Civil lo localizó alrededor de las seis y cuarto de la tarde y, al ver que necesitaba ayuda, acudieron a su rescate


La tripulación de la patrullera estaba realizando tareas de vigilancia en el mar cuando vieron al hombre enredado entre los cabos de la vela del kitesurf; se encontraban a, aproximadamente, una milla náutica, unos dos kilómetros, de la orilla, y continuaba alejándose. Según les explicó el kitesurfista, había tenido un problema con la vela, que cayó al agua. No consiguió volver a izarla, y se encontraba demasiado lejos para volver nadando hasta la playa. Tampoco tenía el móvil encima, ni cualquier otro dispositivo con el que pedir ayuda, por lo que quedó abandonado a su suerte entre las olas. 

Lo rescatan deshidratado, pero fuera de peligro 

Cuando lo vieron, los agentes de la Guardia Civil activaron el protocolo de rescate "hombre al agua" y subieron al deportista a bordo de la embarcación, a la vez que recuperaban la tabla de surf y la vela. Una vez sano y salvo, comprobaron que estaba bastante agotado y con claros síntomas de deshidratación por haber estado tanto tiempo en el mar, pero, aparte de eso, estaba fuera de peligro y no fue necesario prestarle asistencia médica. 

El hombre llegó a las instalaciones del Port Olímpic de Barcelona cuando faltaban quince minutos para las siete de la tarde, media hora después de haber sido localizado y rescatado por los efectivos de la Guardia Civil a bordo de la patrullera Río Tordera.

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