El padre del bebé agredido y abusado en Barcelona ha recibido una agresiva bienvenida en el centro penitenciario Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, en el Baix Llobregat. Cuando los internos reconocieron al hombre, lo asaltaron y agredieron. Tan solo una semana después de su ingreso en prisión, se han tenido que tomar medidas de seguridad, cambiar al hombre de módulo y trasladarlo a una zona apartada del resto para evitar que los otros prisioneros le causaran daños.
Siempre ha existido el rumor de que a los prisioneros no les gustan los violadores o todos aquellos que hacen daño a menores, una idea que los internos del módulo cinco de Brians 1 han reforzado. Este jueves 26 de marzo, después de descubrir que el hombre estaba encarcelado por maltratar a su bebé de un mes de vida, lo atacaron, causándole algunas lesiones leves. En principio fue una "agresión de baja intensidad", según avanza SER Catalunya, y, si bien lo golpearon, no le causaron ningún daño de gravedad ni le ha quedado ninguna secuela. A causa de este incidente se le ha trasladado al módulo cero, donde, según afirman, está seguro. Allí hay pocos prisioneros, no llegan ni a una decena, y son prisioneros "de confianza", que saben que no representan ningún peligro.
Detenidos por agredir a su hijo
Tanto este hombre como su mujer están en prisión por haber agredido y abusado de su hijo, un bebé de tan solo seis semanas en el momento de los hechos. La pareja, él de 42 años y ella de 43, están acusados de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual. El caso salió a la luz después de que el personal de un hospital viera que el bebé tenía graves lesiones que hicieron saltar las alarmas. Ninguno de los padres pudo explicar las causas de las heridas, se les detuvo y entraron en prisión de forma provisional para evitar una posible fuga. El menor se encuentra actualmente bajo la tutela de la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència (DGPPIA).
