La situación en las prisiones catalanas sigue siendo insostenible. A pesar de las quejas constantes de los funcionarios y sindicatos, el ambiente no ha mejorado y el personal de los centros debe ir con cuidado para evitar que los internos los hieran. La prisión de Quatre Camins, en la Roca del Vallès, ha sido el escenario de un nuevo caso que deja bien claro qué deben aguantar los trabajadores de las penitenciarías catalanas y hasta qué punto faltan recursos y seguridad.

Según ha podido saber ElCaso.com, R.F., un hombre marroquí de 29 años, ha agredido violentamente a tres funcionarios y los ha dejado heridos porque no le dejaban hacer lo que quería. El recluso quería ir al polideportivo, pero como no tenía autorización, los trabajadores se lo han prohibido. En vez de aceptar la situación, el preso se ha enfadado y ha atacado a dos funcionarios y a la jefa de unidad. El individuo le ha dado un fuerte cabezazo en el ojo izquierdo a un funcionario, y le ha dejado un buen moratón. Además, le ha causado una contusión en la rodilla y algunos arañazos a otro profesional. También ha arañado a otra trabajadora, y le ha hecho una contusión en la mano, una lesión que también ha sufrido la jefa de unidad. Los tres heridos han sido atendidos por los médicos de la prisión de Quatre Camins, y se les debe trasladar a la mutua para valorar con más precisión los daños que han sufrido.

Un problema constante

Ante esta situación se ha activado un código 2 y varios funcionarios más han intervenido para reducir al agresor, al que se ha tenido que acabar esposando por su comportamiento extremadamente violento, según ha podido saber ElCaso.com. Este hombre, R.F., ya agredió a una funcionaria hace cuatro años, clavándole un mordisco. Este nuevo caso demuestra la precariedad de la situación en las prisiones, donde los trabajadores han perdido todo el respeto de los reclusos por la falta de consecuencias graves para los agresores. Cabe recordar que los funcionarios son considerados agentes de la autoridad, y esto hace que los internos puedan recibir penas de prisión si los atacan. A pesar de esta medida, este 2026 las prisiones catalanas ya han registrado 267 agresiones, y todavía quedan casi cuatro meses para acabar el año.