Una familia de Miralcamp ha conseguido salvar su vida después de que la hija del matrimonio, menor de edad, informara a los padres de que algo no iba bien e informara de que lo mejor era salir de casa. Pocos segundos después, el tejado de su domicilio se derrumbaba. Tal como ha podido saber ElCaso.com de fuentes del Ayuntamiento, eran cerca de las dos de la madrugada cuando la menor, que todavía estaba despierta, oyó unos ruidos extraños en las vigas y vio cómo, de repente, aparecían grietas muy grandes. 

Sin pensárselo dos veces, la hija despertó a sus padres que, tan pronto como vieron las grietas, decidieron salir de la casa. Poco después de que la familia saliera de la vivienda, el tejado se derrumbó. Además, también se derrumbó la vivienda contigua a la casa, un almacén en desuso. 

Los Bombers trabajan allí cinco horas

Hasta las dos casas, situadas en los números 34 y 36-38 de la calle de Anselm Clavé, se activaron cinco dotaciones de los Bombers que, al llegar, cortaron la calle de este pequeño municipio de Lleida para trabajar con seguridad. Los Bombers confinaron de manera preventiva a los vecinos de las casas de enfrente, para evitar que les cayera nada encima. Después cortaron el suministro e hicieron una valoración de la parte posterior de las dos viviendas. La última dotación se marchó cinco horas después del aviso, a las siete de la mañana. 

Con el informe de los Bombers, los técnicos municipales trabajan ahora para saber cuáles han sido las causas del derrumbe. Tal como ha declarado el alcalde de Miralcamp, Melcior Claramunt, a la redacción de ElCaso.com, a estas alturas se desconocen las causas exactas del derrumbe y si las lluvias de las últimas semanas podrían haber afectado. Además, tampoco se sabe cuál de las dos viviendas fue la primera en colapsar y si el derrumbe de una provocó el de la segunda o si, por el contrario, cayeron ambas a la vez. 

La familia es realojada 

Hasta el domicilio afectado se desplazó inmediatamente el alcalde de Miralcamp, tan pronto como tuvo conocimiento de los hechos, así como los técnicos municipales. Los afectados pudieron pasar la noche en casa de unos familiares suyos. Los Serveis Socials del consejo comarcal trabajan ahora para poder realojar a la familia en otro domicilio hasta que puedan volver a su casa.