El pequeño Nizan, el bebé de dieciocho meses que los Mossos d’Esquadra buscaban desde el pasado viernes en Santa Bàrbara, en el Montsià (Tarragona), ha muerto. Sus restos fueron localizados este jueves, 3 de septiembre, en el interior de la casa familiar de la calle Major, después de que los padres, Jesús Aranda, de 35 años, y Cristina Sos, de 29 años, ambos de nacionalidad española y originarios de Castelló, fueran trasladados hasta la vivienda en el marco de las diligencias ordenadas por el juzgado de Amposta que ha asumido el caso.

El hallazgo cierra la primera incógnita de un caso que durante casi una semana había sido investigado como una desaparición, pero abre muchas otras. ¿Cuándo murió Nizan? ¿De qué murió? ¿Qué papel tuvieron sus padres? ¿Y por qué decidieron ocultar el cadáver en la casa? Son algunas de las preguntas que ahora deberán responder la investigación de los Mossos d’Esquadra y las diligencias del juzgado de Amposta que instruye el caso y que, por ahora, son secretas. Algunas las podemos empezar a responder en ElCaso.com.

Los padres, detenidos

Los dos progenitores continúan este viernes bajo custodia policial. Ayer, 3 de septiembre, pasaron a disposición del titular de la plaza 2 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Amposta, declararon y posteriormente fueron trasladados, esposados, hasta la casa de la calle Major, donde se practicó una nueva inspección ocular. Fue durante esta actuación cuando se encontraron restos humanos compatibles con el menor y se procedió al levantamiento del cadáver.


El juez decidió mantenerlos detenidos durante la noche para poder practicar este viernes, 4 de septiembre, nuevas diligencias antes de celebrar la comparecencia en la que deberá decidir sobre su situación personal. Será entonces cuando se determinará si Jesús y Cristina ingresan en prisión provisional o quedan en libertad, con las medidas cautelares que el magistrado considere oportunas, según los indicios que se hayan podido recoger durante esta investigación exprés de la policía catalana.

Las declaraciones de los padres, clave para aclarar qué pasó

Las declaraciones de los dos arrestados deberán ser una de las piezas centrales para reconstruir las últimas horas o días de vida de Nizan. La investigación se inició formalmente por la desaparición del menor, pero la localización del cadáver obliga ahora a determinar qué calificación penal corresponde a los hechos.

A estas alturas, y con la causa bajo secreto, no consta acreditado que Nizan fuera asesinado, según ha podido saber ElCaso.com. Fuentes policiales consultadas apuntan que, con los datos disponibles hasta ahora, la hipótesis de una muerte provocada de manera intencionada pierde fuerza, aunque serán la autopsia y el resto de pruebas forenses las que deberán determinar con precisión la causa de la muerte. Según las primeras informaciones, el pequeño murió por accidente o por falta de atención y después, superados por la situación, decidieron esconderlo. También habrá que aclarar si la investigación acaba incorporando algún delito relacionado con la ocultación o la profanación del cadáver, después de que los padres, supuestamente, escondieran los restos del bebé en el interior de la vivienda en vez de comunicar su muerte a las autoridades.

Fue el padre del detenido, el abuelo del pequeño, quien alertó a la policía. Según la información conocida hasta ahora, el viernes 28 de agosto recibió una llamada de su nuera, que le comunicó que Nizan había muerto. La mujer le habría explicado que ella y su pareja habían encontrado al niño muerto una mañana y que habían decidido enterrarlo u ocultarlo dentro de una caja de cartón en la misma casa. El abuelo denunció inmediatamente los hechos a la Policía Nacional en Castelló, donde vive él, y la información llegó a los Mossos d'Esquadra, que empezaron a buscar al pequeño en Santa Bàrbara, en la casa donde habían vivido los padres con otros menores de edad.

Los padres dijeron dónde estaba la criatura

La Policía Nacional detuvo el miércoles por la mañana a los dos progenitores en la Estació del Nord de València, donde los agentes los localizaron después de que se activara su búsqueda. Posteriormente, fueron trasladados hasta las Terres de l'Ebre. La investigación policial valenciana ha aportado algunos detalles sobre las informaciones facilitadas por los padres y sobre la posible ubicación del cuerpo. Finalmente, este jueves, después de declarar ante el juez de Amposta, los dos arrestados fueron llevados hasta Santa Bàrbara para participar en las diligencias en la vivienda. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha confirmado oficialmente que durante la inspección ocular se encontraron restos humanos compatibles con la búsqueda del bebé y que se practicó el levantamiento del cadáver, tal como ya avanzó ayer ElCaso.com.

Los Mossos d’Esquadra, en cambio, mantienen un hermetismo casi absoluto sobre los detalles del caso, amparándose en el secreto de las actuaciones. Esta falta de información deja todavía sin respuesta cuestiones fundamentales sobre el calendario de los hechos y sobre cómo ha avanzado una investigación que inicialmente obligó a los agentes a buscar entre toneladas de residuos en una vivienda en unas condiciones insalubres extremas y con cadáveres de animales.

¿Cuándo murió Nizan?

Una de las principales incógnitas es cuándo murió exactamente el pequeño Nizan. El bebé había nacido el 14 de enero de 2025 y había sido el primer niño nacido ese año en Santa Bàrbara. El Ayuntamiento incluso lo recibió oficialmente con su madre en un acto institucional —la foto que acompaña esta noticia, sin el padre, que no participó en el acto.

Ahora habrá que reconstruir cuándo fue visto con vida por última vez, cuánto tiempo llevaba muerto cuando el abuelo recibió la llamada de los padres y durante cuánto tiempo estuvieron sus restos escondidos en el domicilio. El estado en que han sido localizadas será también determinante para establecer esta cronología. La investigación forense deberá intentar determinar la causa de la muerte y si existía alguna lesión compatible con una acción violenta, una negligencia, un accidente o una muerte natural. Saberlo será imprescindible para decidir si el procedimiento continúa investigando un posible homicidio o si, en cambio, las responsabilidades penales de los progenitores se centran en aquello que hicieron después de la muerte del niño.

Una casa de los horrores con 28 perros

La investigación de la desaparición destapó también las condiciones extremas en que vivía la familia. Cuando los Mossos entraron por primera vez en la casa de la calle Major localizaron 28 perros vivos, algunos desnutridos y en malas condiciones higiénico-sanitarias, y otros animales muertos. Incluso los Mossos tuvieron que activar unidades especiales, como el TEDAX, y equipos de los Bombers, para hacer la entrada en el inmueble con seguridad.

Imagen del exterior de la casa de la calle Major / Ariadna Escoda

El estado del inmueble era tan degradado que los equipos que accedieron tuvieron que hacerlo con material de protección. En el interior había grandes acumulaciones de suciedad, desechos y objetos, hasta el punto de que durante los días siguientes una empresa especializada en limpiezas extremas tuvo que ir vaciando la vivienda bajo supervisión policial. "Hacía tiempo que no se veía algo como esto", aseguran operativos que han accedido al interior de la casa. Los residuos retirados han sido trasladados a unos terrenos municipales para que también pudieran ser examinados por los investigadores. A pesar de las primeras inspecciones, el cuerpo de Nizan no había aparecido. El hallazgo no se produjo hasta este jueves, con los padres ya detenidos y presentes en las nuevas diligencias, cuando explicaron dónde lo habían escondido, ya muerto.

¿Qué falló con los seis hijos de la pareja?

El caso abre también otra pregunta que deberá ser aclarada más allá de la investigación penal: ¿cómo podían vivir un bebé y otros menores en estas condiciones sin que se activaran antes mecanismos de protección más contundentes? Nizan era el sexto hijo de la pareja. Dos de los otros menores están tutelados por la Generalitat Valenciana y tres hijas, de entre tres y seis años, convivían con los padres en Santa Bàrbara. Después de la intervención policial, las niñas han quedado bajo el cuidado de su abuelo paterno. El Ayuntamiento de Santa Bàrbara ha confirmado que los servicios sociales del Consell Comarcal del Montsià tenían expedientes y habían realizado actuaciones relacionadas con esta familia. También se habían realizado actuaciones previas relacionadas con el elevado número de animales que había en el domicilio.

Habrá que saber ahora cuál era exactamente el contenido de estos expedientes, qué alertas se habían detectado, qué administraciones conocían la situación familiar y si existía algún elemento que hubiera podido justificar una intervención anterior para proteger a los menores. Toda esta documentación ha sido puesta a disposición del juzgado y, por ahora, también queda protegida por el secreto de las actuaciones.

Una familia instalada en Santa Bàrbara desde 2019

Jesús y Cristina son originarios de Castelló, pero residían en Santa Bàrbara, en el Montsià, desde el año 2019, en una vivienda familiar. Según ha explicado el alcalde, Josep Lluís Gimeno, la madre mantenía una cierta vida social en el municipio: llevaba a las hijas a la escuela, iba a comprar y participaba en actividades con otras familias. El padre, en cambio, tenía mucha menos relación con los vecinos y, según los testimonios recogidos por el consistorio, salía poco de casa. Otro de los aspectos que la investigación deberá ayudar a perfilar es cuál era la situación personal, laboral y económica de la pareja, cómo se mantenía la familia y en qué circunstancias reales vivían los seis hijos y las posibles patologías de los progenitores. Este viernes, después de saber qué pedirá la Fiscalía y qué ordenará el juez, podremos tener las primeras respuestas de un caso que ha sacudido Santa Bàrbara, en el sur del país.