No hay tregua en las prisiones catalanas. Para acabar la semana, cargada de problemas en diversos centros, un prisionero de Brians 2, en Sant Esteve Sesrovires (Baix Llobregat), ha herido a dos funcionarios, a uno de los cuales le ha dado varios puñetazos y lo ha intentado ahogar. Los hechos tuvieron lugar hacia las cuatro y media de la tarde de ayer, sábado 19 de septiembre. Un prisionero informó a los funcionarios de que alguien había manipulado la máquina expendedora de tabaco del módulo para quedarse con los cartones que compraban los reclusos. Los trabajadores revisaron las cámaras de seguridad para aclarar la situación, y vieron que dos internos habían puesto varios objetos dentro del aparato para bloquearlo.
Ataca a un funcionario después de que le registren la celda
Ante esta situación, los funcionarios fueron a la celda de los dos implicados, T. D. S. y P. H., de los cuales no se ha revelado más información, para hacer un registro y buscar cualquier indicio sospechoso. Durante la búsqueda, encontraron una televisión robada, sin ninguna etiqueta identificativa que indicara de quién era el aparato. Ambos prisioneros negaron que el aparato fuera suyo. Después del registro, se indicó a los dos internos que volvieran a la celda, pero T. D. S. se negó. El recluso se enfadó, se puso en posición de pelea, con los puños alzados y se lanzó sobre un funcionario. El agresor le dio varios puñetazos en la cara y en la frente, mientras lo amenazaba de muerte gritando: "Te mataré, tú y yo acabaremos esto". Mientras se lo intentaba reducir, ambos cayeron al suelo. El interno aprovechó esta situación para agarrar con fuerza al funcionario por el cuello e intentar ahogarlo. La rápida intervención de otros trabajadores permitió liberarlo, aunque el agresor continuó dando patadas e intentando liberarse de los funcionarios que lo agarraban.
Ante la violencia del ataque, tuvo que intervenir personal de seguridad para controlar al interno, ponerle esposas y trasladarlo al departamento de sancionados. Allí fue inmovilizado en la cama, con sujeciones psiquiátricas. El funcionario agredido acabó con lesiones en la cara, el jersey manchado de sangre y requirió asistencia médica. Otra funcionaria también resultó lesionada, herida en un dedo y con un arañazo en la muñeca derecha.
Una semana caótica en las prisiones
Las agresiones en las prisiones catalanas se han convertido en la nueva normalidad. Se ha llegado a un punto en que es extraño que pase un día sin incidencias graves en los centros penitenciarios de nuestra casa, y esta semana ha sido particularmente difícil. En la prisión de Quatre Camins ha tenido lugar un violento asesinato, donde uno de los reclusos mató a golpes a su compañero de celda y lo estranguló con una sábana. En la de Lledoners, un prisionero dio una fuerte patada en la cabeza a un mando y amenazó a los funcionarios de muerte, asegurando que tenía gente fuera dispuesta a matarlos. Ni siquiera los hospitales penitenciarios se salvan de este tipo de situaciones. En el de Terrassa, un hombre protagonizó dos agresiones graves en dos días, donde apalizó y estranguló a los trabajadores. Tampoco nos debemos olvidar de Pedro Cea Clúa, un condenado por asesinato que se escapó de Mas d'Enric aprovechando una excursión. El hombre, que estaba en el Taco Bell, fingió ir al lavabo y se esfumó sin dejar rastro.
