Nuevo tropiezo en el procedimiento judicial por el crimen de Helena Jubany, asesinada en Sabadell en el año 2001. La jueza había convocado este martes, 21 de julio, la audiencia preliminar, el trámite previo necesario para decidir si se abre juicio oral contra el principal investigado, Santiago Laiglesia, y si la causa se remite definitivamente a la Audiencia de Barcelona para que sea juzgada por un jurado popular. La vista, sin embargo, ha quedado suspendida después de un nuevo recurso presentado por la defensa de Laiglesia.
Los abogados del principal investigado han alegado que todavía no disponen de la contrapericial biológica sobre el ADN que han encargado a una institución privada de las Canarias. La defensa sostiene que necesita más tiempo para analizar la prueba genética que incrimina al sospechoso y que el informe podría no estar terminado hasta entre mediados de septiembre y finales de octubre. La jueza ha aceptado aplazar la audiencia y deberá fijar una nueva fecha.
Maniobra de filibusterismo procesal
La maniobra ha indignado a la acusación particular que representa a la familia de Helena Jubany, que acusa a la defensa del principal investigado de haberse abonado al filibusterismo procesal para frenar, con una estrategia dilatoria, el avance de la causa. Según la familia y Benet Salellas, su abogado, Laiglesia conocía desde agosto o septiembre de 2025 el informe de ADN sobre el cual ahora quiere presentar un dictamen contradictorio, pero no anunció su intención de encargarlo hasta la fase final de la instrucción, cuando las acusaciones ya habían presentado sus escritos. La misma resolución judicial señala que la defensa dispuso de casi un año para preparar esta prueba y califica su actuación de "deliberadamente dilatoria".
Pidieron un mes
La defensa había asegurado inicialmente que necesitaría entre veinte días y un mes para completar la contrapericial, pero ahora sus peritos reclaman varios meses. La acusación particular considera que este plazo es desproporcionado y recuerda que toda la documentación necesaria está a disposición de la defensa desde el pasado 20 de junio. Por ello, ha pedido al juzgado que conceda un plazo razonable, pero limitado, que impida que la prueba privada mantenga el procedimiento paralizado indefinidamente.
Los abogados de la familia han solicitado que la nueva audiencia preliminar se fije durante la primera quincena de septiembre. Consideran que, entonces, los peritos de Laiglesia ya habrán dispuesto de más de dos meses para elaborar el informe y que, si no lo entregan, la vista debería celebrarse igualmente. La acusación defiende que hay que garantizar el derecho de defensa del investigado, pero también evitar más dilaciones en una causa abierta hace casi 25 años e impedir que el proceso se convierta, según denuncian, en un espacio para mantener la impunidad del crimen. Es el paso previo para que el juzgado de Sabadell, que lleva ahora el caso, cierre la instrucción y envíe al supuesto asesino de la bibliotecaria de Mataró a juicio, después de años y años con el caso parado y con la familia de la joven reclamando algo tan sencillo como, hoy por hoy, complicado: que se haga justicia.
