Tres jóvenes de Móra la Nova, en Tarragona, tenían preparado todo el material que necesita un ladrón para cometer robos: guantes, pasamontañas, linternas, armas y tubos de hierro, pero les falló lo más importante: tener una buena coartada y el mismo discurso en caso de que les parara la policía. Estas explicaciones contradictorias a la hora de decir de dónde venían los objetos que tenían en el maletero han permitido a los Mossos d'Esquadra detener a tres jóvenes de 21, 22 y 26 años acusados, supuestamente, de ser los autores de los delitos de robo y receptación.
Los hechos empezaron la noche del lunes, 30 de marzo, a las diez y media. Los agentes de los Mossos d'Esquadra de la comisaría de Móra d'Ebre estaban haciendo un control preventivo en el punto kilométrico 67,5 de la carretera C-12, en el término municipal de Móra la Nova, cuando detuvieron un coche ocupado por tres personas. La patrulla registró el turismo y en el interior del maletero encontraron dos pistolas de aire comprimido, dos armas blancas y material que habitualmente se usa para cometer robos, como por ejemplo un tubo de hierro, unos guantes, un pasamontañas y una linterna. Además, también localizaron tres tarjetas de crédito, seis teléfonos móviles y 500 euros en efectivo.
Investigación abierta
Los policías preguntaron a los jóvenes de dónde habían sacado el material y ninguno de ellos dio una respuesta coherente; además, entre los tres se contradecían cada vez que abrían la boca. Los individuos tampoco supieron explicar de quién eran las tarjetas bancarias y los Mossos, como no tenían claro si los jóvenes se habían identificado de manera correcta —es decir, si realmente eran quienes decían ser— los llevaron a la comisaría.
Horas más tarde, ya la madrugada del martes, 31 de marzo, los agentes pudieron identificar plenamente a los tres individuos mientras estaban en las dependencias policiales y fue allí donde los detuvieron como supuestos autores de los delitos de robo con fuerza y de receptación. Se trata de tres hombres de 21, 22 y 26 años, cuya nacionalidad y número de antecedentes policiales no se han comunicado.
La Unitat d'Investigació (UI) trabaja ahora para averiguar la procedencia exacta de los objetos que encontraron en el coche. Según ha informado la policía catalana, en caso de confirmar que las tarjetas hayan sido robadas, los agentes atribuirán también un delito de estafa bancaria al detenido que las llevaba encima en el momento de los hechos.
