La Policía Local de Santa Margarida i els Monjos, en el Alt Penedès, ha detenido a un hombre que se encaró con los agentes, de manera muy agresiva, cuando lo detuvieron porque iba haciendo eses por las calles del municipio con un patinete eléctrico. El hombre, de origen extranjero, fue sorprendido por un binomio que realizaba tareas de patrullaje por la localidad y, al ver que circulaba de manera errática, lo interceptaron. Ya en un primer momento, detectaron un fuerte olor a alcohol, pero el individuo se negó a someterse a la prueba y se puso violento con los agentes.
Además de la negativa a hacer la prueba de alcoholemia para confirmar que, efectivamente, había cogido el patinete bebido —las tasas permitidas son las mismas que para conducir un coche y la multa puede ir desde los 500 hasta los 1.000 euros en caso de superar los 0,50 miligramos por litro de aire espirado o si hay reincidencia— el hombre tampoco quiso identificarse. Los agentes, pues, procedieron a requisar el Vehículo de Movilidad Personal (VMP) y fue entonces cuando empezó a oponer resistencia y a encararse con ellos.
Detenido por encararse con los agentes y trasladado a un hospital
Afortunadamente, no hirió a los agentes que intentaban quitarle el patinete, pero hizo caso omiso de sus indicaciones, se puso muy nervioso y, finalmente, intentó evitar que los policías hicieran su trabajo retirando el vehículo de la circulación. Después de unos momentos de tensión, se le pudo detener, acusado de un delito de resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad. Además de eso, lo denunciaron administrativamente por haberse negado a practicarse la prueba de alcoholemia, por no haberse identificado y por haber faltado al respeto a los agentes de la Policía Local.
Ante el estado de embriaguez en el que se encontraba, lo trasladaron al Hospital Comarcal de Vilafranca del Penedès y, posteriormente, se le entregó a los Mossos d'Esquadra, que se hicieron cargo del detenido hasta que quede puesto a disposición judicial.
