Llamadas prácticamente cada semana de un hombre que se está masturbando al otro lado del teléfono. Esta es la pesadilla que una mujer de Barcelona vive desde hace meses. El acosador, incluso, la ha llegado a llamar por su nombre y vive con el miedo de que también pueda saber más cosas de ella, como su dirección o los movimientos que puede hacer. El caso ya está denunciado hasta tres veces a los Mossos d'Esquadra, que lo están investigando, pero han ido pasando las semanas y, de momento, aún no han podido identificar quién hay detrás de estas llamadas, que siempre llegan a través de un número oculto.

Llamadas constantes de un hombre que se está masturbando

Todo empezó hace justo un año, en marzo de 2025, cuando una noche recibió una llamada que le puso la piel de gallina. Era de un número oculto, pero como a veces recibe llamadas así por temas de sus hijos menores o que le llegan de Italia, de donde es originaria, la cogió. Al otro lado, sin embargo, había "un hombre masturbándose, respirando fuerte y diciendo frases muy bestias", ha explicado la víctima a RAC1. Colgó muy asustada, pero solo era el inicio de un calvario que se alarga hasta el día de hoy. Las llamadas fueron siguiendo, entre dos y tres por semana, pero pensó que ya se acabaría cansando.

No obstante, llegó un momento en que el hombre la llamó por su nombre, momento en que se le encendieron todas las alarmas. Denunció los hechos a los Mossos d'Esquadra, que le pidieron que grabara las llamadas para tener pruebas y poder abrir una investigación. Desde entonces ha ido dos veces más a comisaría a presentar nuevas denuncias y aportar más grabaciones, pero cada vez le dicen una cosa diferente. Primero que pedirían una autorización judicial para poder saber quién había detrás de aquel número, pero después que no se podría hacer nada porque era todo por teléfono y ni la seguían por la calle ni sospechaba de nadie.

Sin bloquear el número y con el mismo teléfono

Las llamadas, aunque con el paso del tiempo se han ido espaciando, siendo ahora solo los fines de semana y festivos, siguen llegando. La víctima no puede bloquear el número porque es oculto y, de esta forma, se bloquearían todos los que sean así, también los de las llamadas importantes. Tampoco se ha planteado cambiar de número porque considera "muy injusto que tenga que ser yo quien lo cambie".

Lo que tiene claro es que el hombre no es nadie de su entorno cercano, ya que su apellido tiene una pronunciación muy específica en italiano y el acosador lo pronuncia mal, con acento español. Una de las posibilidades que se plantea es que se trate de algún repartidor que leyera el nombre y su número de teléfono en algún paquete. En este sentido, vive con el miedo de que también pueda tener la dirección de su casa y que, más allá de las llamadas, la pueda estar siguiendo sin que ella se dé cuenta. De momento, sigue esperando que el juez autorice a los Mossos a poder saber quién es, mientras sigue recibiendo las llamadas.