Los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Santa Coloma de Gramenet, en el Barcelonès, han tenido que colaborar para detener a un chico, menor de edad, que circulaba en patinete eléctrico por las calles de la ciudad, a más de 90 km/h, ignorando las órdenes de los agentes que le decían que se detuviera. El fugitivo, del que no se ha revelado más información, llegó a Badalona mientras escapaba, pero volvió a Santa Coloma, donde, finalmente, lo pudo atrapar. 

Los hechos tuvieron lugar ayer, sábado 31 de enero, sobre las dos menos cuarto del mediodía. Los agentes recibieron un aviso sobre un menor que circulaba rapidísimamente por calles del municipio, llegando prácticamente a los 100 km/h en algunos momentos. Los policías intentaban detenerlo, y le ordenaron que lo hiciera en múltiples ocasiones, pero el chico no les hacía caso y continuaba poniendo en peligro su vida y la de las otras personas que pudieran encontrarse con él mientras ignoraba a la policía. El seguimiento se alargó, extendiéndose por el barrio Llatí, pero el fugitivo no frenaba y llegó incluso a entrar en la ciudad vecina de Badalona.

Atrapado y detenido

El joven volvió a entrar en Santa Coloma, donde continuó la caza. Finalmente, al cabo de un rato, los policías consiguieron bloquearle el paso, impidiendo que pudiera escapar con su patinete eléctrico. El joven se dio cuenta de que no podría huir y echó a correr, pero los agentes, que ya se lo esperaban, pudieron interceptarlo inmediatamente, poniendo fin de esta manera a su escapada. Los policías lo identificaron, momento en que descubrieron que era un menor de edad. Los Mossos lo detuvieron por un delito de desobediencia grave a agentes de la autoridad. La Policía Local, en cambio, lo sancionó administrativamente por circular con un patinete que no cumplía con la normativa, ya que, como había demostrado, podía alcanzar los 93 km/h. El patinete fue requisado y trasladado al depósito municipal.