Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro hombres después de una peligrosa persecución por el centro de Manresa en pleno día. Los delincuentes no tenían ningún tipo de cuidado, circulaban de forma temeraria y ponían a todo el mundo en peligro. Afortunadamente, después de momentos de tensión, los Mossos lograron detener y capturar a los cuatro ladrones, hombres de entre 41 y 52 años, todos ellos con antecedentes por delitos contra el patrimonio. El cuerpo policial no ha revelado la nacionalidad de los detenidos.
Los hechos tuvieron lugar el pasado martes 24 de marzo sobre las dos del mediodía. Una patrulla de paisano estaba rondando por Manresa cuando vieron un hombre con actitud sospechosa en la calle Cintaires. El individuo estaba muy atento, vigilando la calle, lo cual extrañó a los policías. Poco después, tres personas más salieron de un edificio, subieron rápidamente a un coche con el hombre que vigilaba e intentaron huir. Los policías subieron a su vehículo, se acercaron a los sospechosos y les hicieron indicaciones para que se detuvieran, pero los otros hicieron todo lo contrario, pisaron el acelerador e intentaron largarse.
No atropellan a nadie de milagro
En ese momento, comenzó una peligrosa persecución, ya que los fugitivos no tenían ningún tipo de cuidado: cruzaban semáforos en rojo, ignoraban los pasos de peatones, hacían giros de 180 grados e, incluso, iban marcha atrás. Esta conducción ponía en peligro al resto de vehículos y peatones, pero, por suerte, no se tuvo que lamentar ningún herido. Los policías continuaron con la caza hasta que se sumó otra patrulla a la persecución. Uno de los coches consiguió bloquearlos por delante, mientras que el otro les cerró un lateral.
Los ladrones no se dieron por vencidos y dos de ellos, los que estaban por el lado que aún quedaba libre, intentaron huir a pie. Uno de ellos fue atrapado al instante por uno de los policías desplazados, pero el otro logró escaparse y seguir la carrera. En otro momento de película, apareció de casualidad un agente fuera de servicio que, al ver la situación, capturó al fugitivo. Los dos que habían intentado escapar corriendo se resistieron a la detención, dando patadas y golpes, pero finalmente se les pudo arrestar. Los policías los registraron y les encontraron guantes y alguna herramienta encima. También revisaron el coche, donde había una bolsa con más herramientas y objetos para robar, como un inhibidor de frecuencias, radiografías, destornilladores o patas de cabra.
También fueron a la casa de donde los habían visto salir y vieron que habían puesto una silla bajo la ventana, se habían encaramado y la habían intentado forzar, como demostraban las huellas en la pared. Además, el propietario denunció los hechos porque le había saltado la alarma. Por todo esto, se les detuvo, acusados de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Además, a los dos que agredieron a los agentes se les acusó también de resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad, y al conductor de un delito de conducción temeraria. Los cuatro han pasado hoy a disposición judicial.