Hay personas que confunden la carretera con un circuito de la IndyCar o de Fórmula 1 y circulan a velocidades vertiginosas que ponen en riesgo mortal al resto de usuarios de la vía, así como a sí mismos. Los Mossos d'Esquadra pillan a menudo a estos conductores temerarios, que acaban haciendo frente a multas de hasta 600 euros o, incluso, a un delito penal. El último ejemplo de este comportamiento tan arriesgado pasó este fin de semana, concretamente, el domingo, en la carretera C-14, que une Salou con La Seu d'Urgell. 

El hombre que iba al volante del turismo, un Mercedes A 35, hizo caso omiso de las señales de tráfico que indicaban que en aquel tramo de la carretera, a la altura del término municipal de Verdú, en el Urgell (Lleida), solo podía circular a una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora. En vez de eso, aceleró hasta los 193 km/h, a más del doble del límite de velocidad. Y continuó a este ritmo durante casi 30 kilómetros, hasta Montblanc, en la Conca de Barberà (Tarragona).

Lo han denunciado y ha sido citado a los juzgados 

Los agentes del Àrea Regional de Trànsit de los Mossos d'Esquadra de la Regió Policial de Ponent lo pillaron en el punto kilométrico 68 de la mencionada vía, todavía en Verdú, donde había montado un control de velocidad. Alrededor de las tres y cuarto de la tarde del 29 de marzo, el radar detectó este coche pasando a más de 190 km/h. Lo siguieron hasta Montblanc, donde finalmente lo consiguieron detener

El conductor, de 41 años, fue identificado por los agentes, quedó denunciado penalmente por un delito contra la seguridad del tráfico por circular a una velocidad penalmente punible y le entregaron la citación para que se presente este mismo lunes ante el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Cervera.