Nuevos detalles de la investigación por la muerte del arquitecto barcelonés Josep Juanpere, de 72 años, el día de Sant Esteve de 2025 en Baqueira, en la Vall d’Aran. El auto judicial al que ha tenido acceso ElCaso.com reconstruye las últimas horas de vida del arquitecto y, sobre todo, el momento en que su sobrino, Álex, consiguió entrar en el domicilio de la Vall de Ruda y encontró a su tío tendido en el suelo y sin signos aparentes de vida. Según recoge el juez, Belén López, pareja de Juanpere e investigada por su muerte, intentó evitar que el sobrino accediera a la habitación donde estaba el cuerpo, una pieza más de los indicios que convierten a la mujer, quien fue la pareja del hombre, en sospechosa por su relación con la muerte del conocido miembro de la alta sociedad barcelonesa.

El relato que hace el sobrino ante los Mossos d’Esquadra es uno de los elementos que el magistrado incorpora a la resolución judicial. El 26 de diciembre, después de intentar contactar varias veces con su tío sin obtener respuesta, Álex decidió ir personalmente hasta el piso. Cuando llegó, llamó a la puerta, pero nadie le abrió. El sobrino tenía unas llaves del domicilio e intentó utilizarlas para entrar, pero tampoco lo consiguió. Según explicó a los investigadores, había otras llaves puestas por la parte interior de la cerradura, hecho que impedía abrir la puerta desde fuera. Ante la situación y preocupado porque continuaba sin tener noticias de su tío, finalmente consiguió abrir la puerta utilizando una radiografía, tal como consta en el auto.

Quiso impedir que entraran en la habitación

Una vez en el interior de la vivienda, Álex oyó a Belén López pronunciar una frase que también ha quedado incorporada a las diligencias: "Si estás aquí, estarás; si no, no estás", una frase que, ahora mismo, sin contexto, no se puede aclarar qué quería decir. El sobrino continuó avanzando por el piso para localizar a Juanpere. Fue en ese momento cuando, siempre según la declaración de Álex que recoge el juez, la mujer intentó impedir que entraran en la habitación donde estaba el arquitecto. No lo consiguió. Cuando el sobrino pudo acceder, encontró a su tío tendido en el suelo y sin signos aparentes de vida.

Un amigo que estaba con Álex llamó, a petición suya, a los servicios de emergencias. Según remarca el auto, no consta ningún aviso anterior a los servicios de emergencia hecho por López. Los sanitarios que se desplazaron hasta el domicilio ya no pudieron hacer nada para salvar la vida de Juanpere.

No pudo hablar con Josep Juanpere

La preocupación del sobrino había ido aumentando desde el día anterior. El 25 de diciembre, hacia las nueve de la noche, había llamado al teléfono de López para saber cómo se encontraba su tío. La mujer le aseguró que Juanpere estaba mejor, pero el sobrino no llegó a hablar directamente con él. Aquel mismo día, según su declaración, Álex había pedido expresamente a López que le avisara si había cualquier novedad relacionada con el estado de salud de su tío. La mujer accedió, pero el juez señala que no consta que esta comunicación se produjera.

Juanpere había empezado a encontrarse mal durante la cena de Nochebuena, que había compartido precisamente con López y su sobrino. Durante el postre se desplomó y se dio un golpe contra un radiador, motivo por el cual fue trasladado al hospital. Después de ser atendido recibió el alta y, según Álex, a pesar de la indisposición estaba consciente y hablaba con normalidad. Fueron a un hotel mientras limpiaban el apartamento, que había quedado sucio de vómitos.

"Omisión o acción en la muerte", dice el juez

La investigación de los Mossos d’Esquadra intenta aclarar ahora qué pasó entre aquel momento y el hallazgo del cuerpo el 26 de diciembre. El juez mantiene a Belén López investigada por un delito de homicidio y plantea, en este punto de la instrucción, dos posibilidades: una participación activa en la muerte o un homicidio por omisión por no haber actuado ante el empeoramiento del estado de salud de Juanpere. Otro de los elementos que se están analizando son las lesiones detectadas en el cuello de Juanpere. Los informes forenses identificaron lesiones compatibles con la aplicación de una "fuerza externa", tal como consta en el auto judicial, un extremo que forma parte de las diligencias que todavía tienen que aclarar qué provocó exactamente la muerte del arquitecto y qué papel tuvo López, si tuvo alguno. El documento judicial también recoge una declaración de la mujer que, supuestamente, hizo a un sanitario de manera espontánea, asegurando que el hombre muerto no se quería casar con ella. Hacía dos años que eran pareja, pero no había ninguna boda a la vista. Desde el entorno de la mujer le quitan hierro y aseguran que las reacciones a la muerte de una persona pueden ser dispares.

En el mismo auto, el juez asegura que, según declaraciones recogidas, desde el verano la relación de pareja había sido "tensa", aunque no aporta más detalles de las declaraciones ni de quién lo aseguró, por el secreto de sumario. Los Mossos, hoy por hoy, no han encontrado ningún móvil que pudiera haber llevado a la mujer a matar, de manera intencionada, a Josep Juanpere y, del análisis de las llamadas y mensajes, hasta el momento, o de lo que ha trascendido, nada hace pensar a la policía catalana y, concretamente, a los investigadores de la DIC de la región Pirineu, que la mujer lo hubiera querido matar.

La mujer niega haber tenido ninguna participación en la muerte de quien había sido su pareja. Fue detenida por los Mossos d’Esquadra en Madrid después de nueve meses de investigación y trasladada a Vielha, donde declaró ante el juez. Después de la comparecencia, el magistrado acordó prisión provisional eludible con una fianza de 80.000 euros, que finalmente aportó, y quedó en libertad con medidas cautelares.