Los Mossos d'Esquadra han detenido en Palafrugell, en el Baix Empordà, a una mujer acusada de tráfico de drogas. La delincuente vendía cocaína desde su piso, y si sus clientes no tenían dinero para pagarla, aceptaba objetos robados a cambio. Después de investigar los indicios, los Mossos han podido detener a la mujer, de 60 años y, según ha podido saber ElCaso.com, nacionalidad española, pero continúan buscando a su cómplice, un hombre marroquí, para detenerlo por los mismos cargos. 

La detención se hizo el pasado 18 de febrero, pero los hechos vienen de antes. Gracias a avisos por parte de los vecinos, los agentes de la comisaría de la Bisbal d’Empordà pudieron descubrir que en un piso de la calle Palamós había un punto de venta de drogas. El principal indicio era que, como pudieron comprobar los policías, siempre había mucho movimiento, con personas entrando y saliendo del domicilio en cuestión de minutos día tras día. Teniendo claro que en los bajos del edificio había un punto de venta muy activo, los agentes hicieron una entrada y registro en el piso, lo cual les dio pruebas materiales de que, efectivamente, allí se movía droga, y descubrieron aún más sorpresas.

Una pistola, drogas y dispositivos electrónicos

Con el apoyo de la Àrea Regional de Recursos Operatius de Girona y efectivos de la Unitat de Seguretat Ciutadana i d’Investigació de la Bisbal d’Empordà, se entró en el domicilio y se registró el comedor, la cocina y las dos habitaciones. Allí encontraron todo lo que necesitaban para demostrar su teoría: cinco básculas de precisión, una agenda donde apuntaban las ventas, una prensa de madera casera, envoltorios de cocaína, bolsas de plástico para hacer las dosis, 98 gramos de hachís, dos rocas de cocaína de unos 70 gramos y 104 gramos de una sustancia de polvo gris.

Además de todo el material relacionado con la droga, también encontraron objetos diversos, como una pistola de aire comprimido, dos cargadores de arma corta de 9 milímetros de calibre, una bicicleta, dos cadenas de oro y dos relojes. La mujer tenía pasión por los dispositivos electrónicos, ya que tenía también diez móviles, tres tabletas electrónicas y cinco portátiles. Algunos de los elementos de la colección constaban como objetos robados, como la bicicleta, que había sido sustraída de una escuela de Pals o dos de los ordenadores. La detenida, con antecedentes, será citada próximamente para declarar ante la autoridad judicial cuando sea requerida, y se está buscando también a un hombre que, según los Mossos, podría ser su cómplice.