La Guardia Civil y la Policía Local de L'Ampolla han denunciado un taller clandestino ilegal que funcionaba de manera ilegal en una finca rústica privada que habían ocupado en este municipio del Baix Ebre. El descubrimiento de este taller fue posible gracias a los propietarios de la finca, que denunciaron a la policía que los inquilinos a quienes la habían alquilado no pagaban y habían ocupado el terreno. Además, también apuntaron que todo parecía indicar que estaban llevando a cabo una actividad económica de dudosa legalidad. 

Así pues, varios agentes fueron hasta la finca a hacer una inspección y descubrieron que estaba todo lleno de maquinaria y herramientas habituales de los talleres mecánicos, así como varios vehículos a medio reparar, motores desmontados, baterías y diversas piezas de recambio. Los inspectores comprobaron que había una gran acumulación de residuos altamente contaminantes, como aceite o baterías usadas, de los cuales no había ningún control con el peligro que esto comportaba para el entorno natural que tenían en los alrededores. 

Ya habían denunciado el mismo taller ilegal en 2024

Más allá de todo lo que encontraron, los agentes también hicieron comprobaciones de la documentación del negocio y comprobaron que no tenían ninguna autorización ni licencia para hacer allí aquella actividad, al mismo tiempo que tampoco cumplían con las medidas obligatorias en cuanto a riesgos laborales y seguridad de los trabajadores. Si esto no fuera suficiente, al identificar a los responsables vieron que no era la primera vez que los pillaban por lo mismo, sino que en agosto de 2024 ya habían sido denunciados por tener un taller mecánico clandestino exactamente en el mismo lugar.

Por todo ello, se les volvió a denunciar y se informó de la situación a los diferentes órganos competentes: al Ayuntamiento de l'Ampolla por no tener licencia de actividad, al Departamento de Empresa y Trabajo por incumplir las medidas de seguridad industrial y a la Agència Catalana de Residus por la gestión irregular que hacían de los aceites contaminantes y las baterías usadas.