La valentía de una niña de 13 años ha evitado que su padre la llevara, a ella y a sus dos hermanos pequeños, a Marruecos de manera ilegal, secuestrándolos a efectos prácticos. El hombre intentó atravesar la frontera del Estado español en Almería y su destino era la ciudad de Nador, situado a pocos kilómetros al sur de Melilla. Cuando se disponían a pasar por el filtro de peatones, la menor se aferró al uniforme de uno de los agentes de la Policía Nacional, pidiendo que "no los dejaran solos con él". El padre, según se pudo comprobar posteriormente, no tenía autorización legal para marcharse del estado y, además, el visado de sus hijos -la niña de 13 años y dos niños de 9 y 7- había caducado hacía dos años.
Secuestrados de casa de un familiar
Este comportamiento hizo que los agentes intervinieran sin perder el tiempo. Con el objetivo de proteger a los niños, los apartaron de su padre y los llevaron a un ambiente seguro donde poder "expresarse con libertad". Los hermanos explicaron que vivían en Madrid en casa de un familiar, que era su tutor legal desde hacía dos años, cuando murió su madre. Del padre no habían tenido noticias hasta un par de días antes, cuando se presentó en su domicilio. Con el pretexto de pasar unos días en compañía de los menores, los trasladó a Almería, donde les intentó llevar a Marruecos de manera ilegal.
Con esta información, los agentes hicieron las comprobaciones pertinentes y confirmaron la versión de los tres hermanos. El familiar con quien vivían en Madrid tenía la tutela efectiva de los tres y el padre no estaba autorizado a llevarlos a ningún sitio. Con todo eso, los trasladaron a un centro especializar de menores a la espera de poder trasladarles de vuelta a la capital española y entregarlos a su familiar. Mientras tanto, se ha abierto una investigación para aclarar los hechos y determinar las acciones legales a tomar contra su progenitor.