Los vecinos de Platja d'Aro ya pueden respirar un poco más tranquilos después de que se haya desmantelado una guarida de delincuentes que estaba trayendo problemas al municipio. Se trata de un local propiedad de una familia que había sido ocupado hacía tiempo y donde vivían una docena de personas extranjeras, la mayoría con diversos antecedentes y conocidos por los agentes de los cuerpos policiales de la zona. La propiedad había denunciado la ocupación y se había iniciado un proceso judicial que, ahora, ha culminado con la expulsión de los multirreincidentes de este local convertido en vivienda.
Durante el operativo policial, los agentes encontraron en este espacio varios teléfonos móviles y tablets de última generación, así como dos televisores, pero ninguna de las personas que vivían allí pudo acreditar que fueran suyos o que los hubieran comprado. Así pues, se intervinieron los objetos de dudosa procedencia y se ha abierto una investigación para esclarecer de dónde han salido y si pueden haber sido robados por alguno de los multirreincidentes que vivían en el local. Una de estas personas quedó detenida al encontrarse en situación irregular en el Estado español y ya se ha iniciado el proceso de expulsión.
Una decena de prostitutas en otro local de Platja d'Aro
Al cabo de unos días, se hizo un dispositivo conjunto entre Mossos d'Esquadra, Policía Local de Platja d'Aro y Policía Nacional en varios establecimientos y en un local que también funcionaba como vivienda. En este último, que tenía la luz pinchada, se encontraron una decena de chicas sudamericanas, la mayoría con menos de 25 años, que ejercían la prostitución de forma encubierta. No obstante, no se encontró ningún indicio de que estuvieran allí retenidas o de que fueran víctimas de trata de personas, según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, así que no se detuvo a nadie.
