La Policía Nacional ha detenido a un hombre que engañó a una inmigrante ofreciéndole trabajo como empleada de la limpieza, la llevó a su casa, la violó y llamó a la policía inventándose que era una ladrona que había entrado a robar en su casa. Los hechos tuvieron lugar el pasado lunes en la ciudad de Palma y, cuando los agentes llegaron al domicilio alertados por el supuesto asalto, vieron que había cosas que no encajaban. Mientras el hombre se mantenía firme en que él era la víctima, lo que explicaba la mujer era totalmente diferente y lo acusaba de haberla agredido sexualmente.

La engañó para llevarla a su casa y violarla

La mujer explicó a los policías que había estado dejando el currículum en varios comercios de la ciudad porque estaba buscando trabajo hasta que tuvo que resguardarse en un local porque en esos momentos llovía mucho. Fue entonces cuando el hombre se le acercó, le preguntó si estaba buscando trabajo y, cuando ella contestó que sí, le ofreció trabajar como limpiadora en su casa. La mujer aceptó la propuesta y fueron hacia el domicilio para empezar ese mismo día.

Sin embargo, cuando estaba limpiando una de las habitaciones, el hombre le bajó los pantalones por la espalda y la penetró. La víctima de la agresión le recriminó la acción, pero el hombre la empujó sobre la cama, le inmovilizó los brazos y la amenazó diciéndole que si no se dejaba violar, la mataría. La mujer, como pudo, intentó pedir ayuda desde la terraza y un vecino llegó a oírla, pero como no hablaba el mismo idioma, no sabía qué quería y no avisó a la policía. Finalmente, el agresor la volvió a amenazar: "O te metes dentro o te tiro por la terraza".

Ya de nuevo dentro de casa, la mujer cogió el móvil y consiguió grabar algunos vídeos sin que el hombre se diera cuenta. En las imágenes, se podía ver al agresor medio desnudo mientras ella le suplicaba que la dejara irse de casa y él se lo prohibía. Viendo que no la podía agredir sexualmente como quería, el hombre llamó a la Policía Nacional y dijo que una mujer había entrado a robar en su casa, asegurándole a la víctima que nadie creería su versión. Cuando los policías vieron que las versiones de ambas partes eran muy diferentes, el hombre les cuestionó: "Conozco a un montón de policías, ¿creeréis a esta que es inmigrante?". Finalmente, sin embargo, las imágenes que consiguió grabar la mujer demostraron que era ella quien tenía razón y detuvieron al hombre como presunto autor de un delito de agresión sexual y otro de detención ilegal.

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