Cinco miembros de una misma familia, un matrimonio y sus tres hijos de 3, 6 y 8 años, han muerto esta pasada madrugada del martes en el incendio de un bloque de pisos en la ciudad finlandesa de Vantaa, al norte de Helsinki. Los hechos han tenido lugar cuando pasaban pocos minutos de las cinco y media de la mañana y un hombre de 70 años ha prendido fuego en su casa, justo en el piso de abajo donde vivía la familia. Las llamas y el humo han empezado a subir rápidamente hacia las plantas superiores y los bomberos han tenido que evacuar un total de 57 personas, cuatro de las cuales han tenido que ser trasladadas a un hospital por inhalación de humo.
Mueren cinco miembros de una familia que no han podido huir
Alarmados y asustados por el humo y el fuego que se empezaba a extender por la escalera, la familia del piso superior donde se ha originado el fuego, originaria de Somalia, ha intentado huir. No obstante, el matrimonio y tres de los hijos han acabado muriendo por una intoxicación por la inhalación de los gases tóxicos del humo. El único superviviente ha sido el más pequeño, un bebé recién nacido, que ha sido encontrado junto a los cadáveres de sus padres y que ha sido evacuado a un centro hospitalario. Según ha explicado el jefe de los bomberos que ha participado en el operativo, es muy probable que todos ellos hubieran sobrevivido si, en vez de intentar marcharse, se hubieran quedado confinados dentro de su casa.
El hombre finlandés de 70 años que había provocado el incendio se ha entregado a las autoridades y ha confesado que había sido él quien había iniciado el fuego. La policía lo ha detenido como presunto autor de cinco delitos de homicidio y uno de incendio agravado. Se ha descartado que se pueda tratar de un crimen con motivación racista y ahora mismo se desconocen cuáles han sido los motivos del hombre para provocar el incendio. De hecho, se sospecha que su intención no era matar ni a la familia ni a ningún otro vecino del edificio.