Un supuesto secuestro ha puesto en alerta a los Mossos d’Esquadra este viernes, 4 de septiembre, por la tarde en Cervera, en la Segarra (Lleida). Varios testigos alertaron a la policía después de ver cómo un grupo de cuatro o cinco chicos encapuchados ataban de pies y manos a otro joven en medio de la calle y, acto seguido, lo introducían en el maletero de un coche, según ha podido saber ElCaso.com. La escena, sin embargo, tenía una explicación mucho menos criminal de lo que parecía.
Los testigos explicaron en su llamada al teléfono de emergencias 112 que los encapuchados habían introducido al chico en el maletero de un Jaguar de color blanco y alertaron también de que los supuestos secuestradores podían ir armados: habían visto una pistola. Ante la posibilidad de que se estuviera produciendo una detención ilegal, los Mossos activaron un dispositivo para intentar localizar el vehículo, que constaba domiciliado en Lleida.
Dispositivo de los Mossos para encontrar el Jaguar
Desde la región policial de Ponent, y coordinados por el jefe de turno regional operativo, se establecieron varios puntos estratégicos de control para las patrullas y se difundió la información del vehículo y del supuesto secuestro a las diferentes salas policiales para intentar interceptarlo. La matrícula del vehículo, así como la explicación de los hechos que habían visto los vecinos, se difundieron rápidamente por la emisora de los Mossos, alrededor de las nueve de la tarde, y también por canales policiales, por si el vehículo conseguía escapar de la región de Ponent.
Finalmente, varias patrullas consiguieron localizar el Jaguar y empezaron su seguimiento hasta que lo pudieron detener en la carretera L-313, en el cruce con la C-1412a, casi llegando a Ponts, en la comarca de la Noguera (Lleida). Los agentes identificaron a los ocupantes e inspeccionaron el vehículo ante las sospechas de que el chico que había sido introducido en el maletero pudiera ser víctima de un secuestro. Finalmente, todo quedó resuelto y no era lo que parecía.
Era una despedida de soltero
En el interior del coche, los Mossos encontraron un cuchillo y una pistola que, después de comprobarla, confirmaron que era de plástico. Las gestiones realizadas por los agentes también permitieron aclarar qué había realmente detrás de la escena que había alarmado a los testigos. Todo formaba parte de una despedida de soltero de unos jóvenes del pueblo para gastar una broma al que, dentro de pocas semanas, se tiene que casar. Misterio resuelto.
El aviso, que fue recibido con veracidad, hizo activar varias patrullas de los Mossos, hacer cierres y extremar las precauciones, según los datos que habían facilitado los vecinos de Cervera que habían visto cómo "secuestraban" al joven y que, incluso, iban armados. Aunque ha quedado todo como un incidente más, con final feliz, seguro que a los ocupantes del Jaguar no se les olvidará la fiesta. En un primer momento, la policía creyó que se podía tratar de un incidente relacionado con el tráfico de drogas; recientemente se han detectado, aunque no secuestros —se tiene que pedir un rescate a cambio—, sí detenciones ilegales relacionadas con grupos criminales que se dedican al narcotráfico, sobre todo de marihuana. Esto fue lo que hizo dar veracidad a la explicación de los vecinos y activar todos los recursos posibles para evitar males mayores. Hoy por hoy, seguramente el único daño destacable es la resaca de los integrantes de esta fiesta de despedida de soltero.
