La investigación del crimen de Esplugues de Llobregat de este sábado, 2 de mayo, cuando un hombre magrebí mató a puñaladas a una mujer joven en medio de la calle, aún sigue, a pesar de estar bajo secreto de sumario. Poco a poco, a pesar del exceso de celo de los Mossos d'Esquadra, que evitan dar detalles del caso, se van conociendo algunos elementos de cómo avanza la investigación para averiguar qué motivó este fatal incidente que puso fin a la vida de esta chica, mayor de edad, tal como avanzó ElCaso.com, y vecina de la zona. El hombre será entregado este martes al juzgado de guardia, que decidirá su situación personal y si debe ingresar en prisión, tal como se espera.
La investigación la ha asumido el grupo de homicidios de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra de la región metropolitana Sur y, por ahora, según las primeras informaciones, no se trata como un ataque yihadista, a pesar de que el asesino hizo proclamas islamistas. El hombre, después de herir mortalmente a la chica en el cuello con un cuchillo de grandes dimensiones, escapó de esta zona del barrio de Finestrelles de Esplugues y después pudo ser arrestado por los Mossos en la entrada de Barcelona por la Diagonal, todavía con el arma blanca en la mano y amenazando a los agentes, que finalmente lo pudieron detener.
Mossos no le ven motivación islamista
La policía cree, por ahora, que el hombre estaba bajo los efectos de un "brote psicótico" y que, a pesar de que gritó a favor de Alá —un grito habitual de las personas que cometen ataques yihadistas—, no se ha encontrado, de momento, ningún rastro de radicalización que pueda hacer pensar que el ataque fuera motivado por una radicalización islamista y no por un problema de salud mental. Aun así, en este tipo de investigaciones, antes de descartarlo completamente, es necesario hacer un análisis completo del historial y la vida de este hombre arrestado para descartar cualquier tipo de vinculación yihadista. Analistas de la policía catalana, igualmente, también aseguran que el grito de consignas, como en este caso, muchas veces puede producirse por "contagio o imitación", a pesar de que no haya un proceso de radicalización ni que sea una persona religiosamente activa, a pesar de ser musulmán.
Ahora, sin embargo, todo parece indicar, siempre según las primeras informaciones facilitadas por los Mossos d'Esquadra, que el ataque de Esplugues no se tratará como un atentado terrorista y que se enmarcará en un problema de salud mental del asesino. A pesar de ello, varios vecinos han confirmado las consignas islamistas que gritó el hombre antes de herir a la mujer y a otros vecinos, y algunos representantes políticos, como el líder de Vox en Catalunya, Ignacio Garriga, o la líder de Aliança Catalana en el Parlament, Sílvia Orriols, lo han tratado como un atentado terrorista por culpa, aseguran, de la "delincuencia importada". La falta de información facilitada por parte de los Mossos durante las primeras horas de los hechos, por la imposición política y el secreto de sumario, ha generado falsos relatos sobre los hechos, que poco a poco, como la edad de la víctima, se han ido desmintiendo por comprobaciones periodísticas.
Intentó atacar a otras personas
Más allá de relacionar los hechos con un brote psicótico, los Mossos d'Esquadra de la DIC trabajan a contrarreloj para aclarar los hechos. Sobre todo, para averiguar si el hombre actuó de manera espontánea contra la joven o si, previamente, había estado en el barrio, como aseguran algunos vecinos, y si se había marcado a esta joven, de origen asiático, como su objetivo, un hecho que podría incluso hacer cambiar la tipología delictiva.
Justo después de atacar a la mujer, el asesino de Esplugues atacó a otro hombre, un vecino del barrio de Finestrelles, que intentó detener el ataque y auxiliar a la joven. Lo intentó apuñalar y le lanzó piedras; tuvo que ser atendido por el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), pero pudo ser dado de alta al momento y no se teme por su vida. Después del fatal ataque, también intentó herir a otras personas antes de escapar del barrio y antes de poder ser interceptado, una hora después, por agentes de los Mossos ya en la avenida de la Diagonal, entrando en Barcelona.
Los vecinos del barrio han hecho un pequeño altar en la zona donde fue apuñalada la joven para recordarla, a la vez que han convocado, varios vecinos —a los cuales se sumarán también partidos políticos—, una concentración para este lunes por la tarde delante del Ayuntamiento, para denunciar la inseguridad que, según los residentes, se ha generado en este barrio los últimos meses, con robos, asaltos y otros incidentes. El Ayuntamiento de Esplugues, en manos del PSC, ha decretado dos días de luto y ha pedido cautela hasta que avance la investigación del caso.
