Los Mossos d’Esquadra han localizado sano y salvo al hombre que cuatro encapuchados se llevaron el domingo por la noche en Calella, en Barcelona, en el noveno supuesto secuestro exprés conocido este año en Catalunya, el cuarto del mes de septiembre. Según ha podido saber ElCaso.com, la policía catalana lo encontró el lunes, cuando aún no habían pasado ni 24 horas de los hechos, aunque no lo han querido confirmar hasta ahora. El hombre no presentaba heridas graves, pero no ha querido colaborar con los investigadores ni ha presentado denuncia.

Se trata de un hombre de la Europa del Este, del cual no ha trascendido la edad ni si tiene antecedentes policiales. La investigación, que asume la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de la Regió Policial Metropolitana Nord, continúa abierta para aclarar qué pasó e identificar a los responsables de esta detención ilegal. Los Mossos mantienen la hipótesis de que los hechos están relacionados con el tráfico de drogas e investigan si hay conexiones internacionales.

Las huellas del coche, la clave para encontrarlo

La inspección del vehículo que quedó abandonado en la calle de Puig de Popa, en las afueras de Calella, permitió poner nombre al hombre que los encapuchados se habían llevado. Se trata de un coche familiar que los agentes encontraron abierto y que constaba a nombre de una empresa de renting. Esta titularidad no permitió identificar directamente a la víctima.

Los investigadores, sin embargo, recuperaron huellas dactilares del interior del vehículo que permitieron identificar al hombre y, posteriormente, localizarlo. Cuando los Mossos lo encontraron, estaba sano y salvo y no presentaba heridas graves. Los agentes lo interrogaron, pero no quiso facilitar información sobre los hechos.

La falta de colaboración de la víctima dificulta reconstruir lo que pasó, saber por qué se lo llevaron e identificar a los cuatro encapuchados. A pesar de ello, la DIC mantiene la investigación abierta.

Cuatro encapuchados se lo llevaron en un todoterreno

Tal como avanzó ElCaso.com, los hechos ocurrieron el domingo, 27 de septiembre, por la noche. Un testigo alertó de que cuatro encapuchados habían interceptado a un hombre en la calle de Puig de Popa y lo habían introducido contra su voluntad en el maletero de un Land Rover. Después huyeron y dejaron el vehículo de la víctima abierto en la calle. 

El de Calella es el cuarto episodio de este tipo conocido en septiembre, después de los de Gavà, la AP-7 en Vilanova del Vallès y la calle de Huelva de Barcelona, y el noveno de lo que llevamos de año 2026. Los Mossos investigan estos hechos como detenciones ilegales y los relacionan con conflictos entre grupos criminales vinculados al narcotráfico.