Este domingo, 27 de septiembre, por la noche los Mossos d'Esquadra han tenido conocimiento de un nuevo supuesto secuestro exprés, según ha podido confirmar ElCaso.com de fuentes de la policía catalana, ahora, en Calella, en el Maresme. Un grupo de personas, cuatro, según un testigo que alertó a la policía, cargaron en el maletero de un coche 4x4 de la marca Land Rover a un hombre y después se escaparon. Según datos de los Mossos, es el noveno secuestro exprés registrado en Catalunya este 2026. La policía, sin embargo, evita hablar de "secuestros" y se refiere a ellos, como ya hemos explicado en ElCaso.com, como "detenciones ilegales", en tanto que el Código Penal estipula este tipo de delito cuando quienes lo han raptado no piden un rescate. Sea como fuere, las mismas fuentes aseguran que todos los incidentes de este tipo, como los tres registrados en pocos días antes de este de Calella —en Gavà, en la AP-7 y en Barcelona—, están relacionados con grupos criminales que utilizan este tipo de acciones violentas para saldar deudas, pasar cuentas o, incluso, para robar droga.

Aviso de secuestro exprés en Calella

Este domingo por la noche, cuando pasaban pocos minutos de las nueve y media, un testigo alertó de que un grupo de personas, cuatro, encapuchadas, habían parado a un hombre en medio de la calle de Puig de Popa, en las afueras de Calella, que estaba en otro vehículo, y lo habían cargado, contra su voluntad, en el maletero del 4x4 que llevaban. El vehículo de la víctima quedó en medio de la calle, abierto y con unos 200 euros en el interior, según las primeras informaciones que han facilitado fuentes policiales a ElCaso.com. Los Mossos han confirmado que la investigación la ha asumido la Divisió d'Investigació Criminal (DIC), que ya ha analizado el vehículo que abandonaron los hombres que raptaron al conductor. Por ahora, siempre según la información que se conoce a estas horas, la víctima no ha aparecido.

Este es el noveno hecho registrado en Catalunya de detención ilegal y que la policía catalana relaciona con grupos criminales, la mayoría vinculados al narcotráfico. Por ahora, se desconocen los lugares exactos de los primeros hechos. Sí que se pueden ubicar los últimos cuatro, los del mes de septiembre: Gavà (disparo con arma de fuego y víctima abandonada en Sabadell, avanzado por ElCaso.com), en la AP-7, en Vilanova del Vallès (víctima abandonada al cabo de pocas horas, herida), en la calle de Huelva, en el distrito de Sant Martí, en Barcelona (la víctima aparece en Salt), y el último, este domingo por la noche, que investigan los Mossos, en Calella, en el Maresme. La policía insiste en que en los nueve casos todo parece indicar que autores y víctimas habían tenido algún tipo de relación con el crimen organizado y que en ninguno de ellos se ha raptado a una persona ajena al submundo criminal ni se ha pedido un rescate, hecho que hace enmarcar las investigaciones en venganzas intracriminales.

Investigación complicada

La dificultad de la investigación, ya que los implicados, si llegan a hablar con la policía, colaboran poco, hace que muchos de estos incidentes queden sin resolver. Las víctimas no facilitan información a los investigadores de la DIC de los Mossos, sabiendo que cualquier dato puede ser perjudicial para ellas. Por miedo a nuevas represalias de personas que ya las han secuestrado y también por no poner de manifiesto la supuesta relación con delitos como el narcotráfico. Este tipo de secuestros exprés forman parte de la idiosincrasia del mundo criminal y se registran en diversos puntos de Europa.