Los Mossos d'Esquadra han detenido en Cornellà de Llobregat (Barcelona) tres hombres de nacionalidad holandesa que vinieron expresamente a Catalunya durante el festival Sónar para vender óxido nitroso, conocido como gas de la risa, una droga muy barata y que cada vez ha ido cogiendo más popularidad. Los individuos eran profesionales traficando con este gas, hasta el punto que la policía catalana, en el momento de la detención, encontró entre los objetos de los arrestados, tres datáfonos que, supuestamente, usaban para cobrar a los clientes.
Según ha podido saber ElCaso.com, la detención tuvo lugar en el marco del festival Sónar, que se celebró entre los días 18 y 20 de junio. Los Mossos d'Esquadra vieron una furgoneta sospechosa porque en los alrededores rondaba mucha gente y constantemente entraban y salían muchas personas. Ante los indicios, los agentes identificaron a los tres individuos que había permanentemente en el vehículo, y descubrieron que eran profesionales del tráfico de gas de la risa.
Usan una furgoneta de almacén
Los Mossos d'Esquadra confirmaron que los tres individuos habían venido de Holanda solo para hacerse de oro durante el festival Sónar. Usaban dos furgonetas, una que estaba aparcada y que funcionaba como almacén y la otra era con la que se desplazaban y con la que vendían el material a los clientes.
Los agentes intervinieron 107 bombonas de gas, 25.000 globos y 4.000 euros en efectivo. Además, los policías encontraron tres datáfonos, uno de los cuales estaba conectado, y comprobaron que, aquel mismo día, habían facturado mucho dinero, según ha podido saber ElCaso.com. Se desconoce, sin embargo, bajo qué empresa tenían en funcionamiento los TPV. Finalmente, los hombres, que no tienen antecedentes policiales en Catalunya, acabaron detenidos, acusados de ser los supuestos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
