Momentos de miedo y tensión en la avenida Diagonal de Barcelona durante el fin de semana. Un grupo de jóvenes en busca de problemas se encaró con varias personas a la altura de la calle de Tuset, la zona de discotecas de la parte alta de la ciudad, según ha podido saber ElCaso.com. Los hechos tuvieron lugar la madrugada del sábado, 29 de agosto, alrededor de las seis y media, poco después del cierre de los locales de ocio, cuando decenas de personas se iban a casa o a continuar la fiesta en un after. Uno de los implicados, un joven de origen sudamericano, amenazó a la gente de su alrededor con un gran cuchillo que llevaba escondido en la ropa interior.
Según se puede ver en las imágenes a las que ha tenido acceso ElCaso.com, el joven saca el arma y amenaza con ella a varios trabajadores de seguridad y a las personas que pasan a su lado, que intentaron mantenerse apartadas por miedo a recibir una cuchillada. En un primer momento, parece que el chico —que vuelve a guardar el cuchillo en los pantalones— y sus compañeros deciden marcharse, pero acaban enfrentándose a otro grupo entre gritos e insultos, casi desencadenando una pelea.
Cuatro detenidos por las amenazas
A pesar de no llegar a producirse un enfrentamiento físico, la agresividad de los jóvenes —sobre todo, del chico que llevaba el cuchillo— hizo que los testigos, atemorizados, avisaran a los Mossos d'Esquadra. La policía catalana envió varias patrullas que pusieron fin al enfrentamiento y separaron a los jóvenes alborotadores para identificarlos. Según ha podido saber este medio, parece que habían ido a la zona de Tuset específicamente para robar a las personas que salen de las discotecas, aprovechando los últimos momentos de fiesta para hacerse con móviles y carteras.
Cuatro de estos jóvenes —tres de 20 años y uno de 19, algunos de origen sudamericano— quedaron detenidos por los Mossos después del incidente, acusados de un delito de amenazas con un arma blanca. Uno de los arrestados tenía dos antecedentes policiales por robos con violencia.
Este nuevo incidente pone de manifiesto el incremento de la problemática de las armas blancas, que cada vez se ven más a menudo en las calles de los municipios de nuestra casa. Este fin de semana en Tuset no pasó nada grave, afortunadamente, más allá del susto de la gente que se vio en riesgo de una posible agresión, pero los apuñalamientos mortales de Balaguer (Lleida) y de Manresa (Barcelona) ponen el foco en el aumento de este tipo de incidentes que parecen encaminados a normalizarse, cuando, que algunas personas campen a sus anchas por las calles blandiendo cuchillos no debería ser, ni de lejos, una situación que se repita tan a menudo.
