Cuatro menores investigados por la Guardia Civil por difundir un vídeo sexual de una chica de 14 años y por amenazas e insultos en La Rioja.

Difunden el vídeo sexual de una menor de 14 años

La identificación de los cuatro jóvenes es el final de la operación llamada "Mystiko", llevada a cabo por la Guardia Civil en La Rioja y Cantabria.

Este operativo empezó cuando una menor de edad de 14 años acudió junto a sus padres al cuartel del instituto armado para denunciar la difusión por WhatsApp de un vídeo de contenido sexual suyo.

Guardia Civil / Europa Press

Una chica de 14 años recibe amenazas e insultos tras la difusión de un vídeo sexual suyo / Europa Press

Las imágenes las había grabado ella misma para enviárselas a su exnovio. Pero este lo reenvió y otras personas lo hicieron también, incluso en grupos, viralizándolo hasta que gran parte del instituto en el que estudia la niña lo vio.

Además, después de la difusión, la víctima empezó a recibir mensajes en sus redes sociales con amenazas e insultos por parte de personas de su entorno escolar.

Agentes del Equipo Mujer Menor (Emume), adscrito a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en La Rioja, siguieron el rastro digital del vídeo y comprobaron la implicación de todos los investigados.

Insultos y amenazas en el colegio

La investigación ha conseguido identificar ahora a los cuatro menores responsables de haber participado en delitos de abuso sexual a menor de edad, amenazas y descubrimiento y revelación de secretos. Se trata de un chico y dos chicas de edades entre 15 y 17 años residentes en Cantabria y La Rioja.

Whatsapp / Pixabay

El vídeo fue difundido por el exnovio de la víctima y lo acabó viendo gran parte de los alumnos de su instituto / Pixabay

Tras poner las actuaciones en conocimiento de la Fiscalía de Menores, se da por finalizada esta operación "Mystiko" enmarcada en el "Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos".

A raíz de este caso, la Guardia Civil aconseja para prevenir delitos relacionados con el sexting, evitar enviar archivos sexuales comprometedores a personas que no merezcan la confianza, que los vídeos impidan la identificación de la víctima -evitar cara o marcas reconocibles- y preferiblemente por vías seguras y autodestructibles.

Rastrean a los culpables: delitos e investigación

Sin embargo, la máxima responsabilidad del delito recae sobre las personas que reenvían o difunden este tipo de imágenes con la intención de denigrar a la víctima.

De hecho, no denunciar a las autoridades la difusión y colaborar en ella significa la implicación en un delito de descubrimiento y revelación de secretos.

Guardia Civil ordenador / Guardia Civil

Este tipo de delitos no quedan en el anonimato y el rastreo de móviles encuentra a la gran mayoría de implicados / Europa Press

Además, el instituto armado asegura que no hay que dudar a la hora de denunciar este tipo de casos de los que se puede ser víctima, ya que la sensación de "anonimato" que los autores tienen es irreal, porque el rastreo de los móviles consigue en la mayoría de los casos saber quiénes han sido las personas implicadas.