Los Mossos d'Esquadra han cerrado la investigación por el apuñalamiento de un médico del CAP de Torelló, en Osona, que el pasado 13 de octubre resultó herido grave en el estómago. La policía catalana ha confirmado que fue su pareja quien lo atacó en el interior del domicilio familiar, tal como ya avanzó ElCaso.com, y ha denunciado penalmente a la mujer por un delito de violencia en el ámbito del hogar, aunque esta no ha sido detenida. Según ha podido saber este medio, el pasado martes, 20 de octubre, los investigadores de la Unidad de Investigación de la comisaría de Vic entregaron al juzgado el atestado policial, que incluye las declaraciones de los dos implicados y las conclusiones de las indagaciones. La mujer ha reconocido que fue ella quien apuñaló al hombre, pero ni él la ha querido denunciar ni ella ha presentado ninguna denuncia contra el médico, aunque en las declaraciones han aparecido posibles episodios anteriores de violencia en el seno de la pareja.

Con esta entrega de las diligencias al juzgado de Vic, los Mossos dan por cerrado un caso que generó un importante revuelo mediático y que, en un primer momento, líderes políticos llegaron a relacionar con el trabajo de la víctima, un médico de origen sudamericano que hacía pocos meses que trabajaba en el CAP de Torelló. La investigación policial, sin embargo, ha acabado confirmando que la agresión no tenía nada que ver con su actividad profesional y que tampoco fue un robo violento, como el propio herido había explicado inicialmente.

La mujer reconoce la agresión y los Mossos la denuncian

La investigación ha permitido confirmar que los hechos ocurrieron en el interior del domicilio de la pareja durante una discusión. La mujer atacó al hombre con un arma blanca y le provocó una herida grave en la zona del estómago. Después de la agresión, el médico bajó a la calle, en la zona de la plaza de Sant Fortià, y llamó al teléfono de emergencias 112 para pedir ayuda. Fue trasladado al Hospital de Vic, donde tuvo que ser operado de urgencia, aunque se pudo estabilizar y quedó fuera de peligro.

Los Mossos empezaron a sospechar que el relato del médico no era cierto y, después de poderle tomar declaración en el hospital, centraron las investigaciones en su pareja. La mujer acabó reconociendo que había sido ella quien lo había atacado, una versión que los investigadores han podido confirmar. Aun así, los Mossos no la han detenido y han optado por investigarla penalmente y trasladar las diligencias al juzgado de Vic para que sea la autoridad judicial quien decida cómo continúa el procedimiento.

La situación, según ha podido saber ElCaso.com, es más compleja. La mujer también había explicado a los investigadores que anteriormente había sufrido agresiones por parte de su pareja, pero no ha querido presentar ninguna denuncia contra él. El médico tampoco ha querido denunciar a la mujer por el ataque que le provocó heridas graves. A pesar de esta falta de denuncias, los Mossos han actuado de oficio ante los indicios recogidos y el reconocimiento de los hechos por parte de la mujer. En cambio, el hombre no consta como investigado ni denunciado por ningún delito relacionado con los posibles episodios anteriores de violencia dentro de la pareja.

El médico no será denunciado por haberse inventado el robo

Otra de las cuestiones que los Mossos han aclarado antes de cerrar el atestado es la primera versión que dio el médico. El hombre verbalizó que había sido víctima de un asalto en la calle y que lo habían atacado para robarle el teléfono móvil. Esta explicación, que orientó las primeras indagaciones hacia un posible robo violento, ha acabado siendo desmentida por la investigación. La agresión había ocurrido en casa y la autora era su pareja.

Aun así, los Mossos tampoco han denunciado al médico por haber explicado unos hechos que no eran ciertos. Según ha podido saber ElCaso.com, aquella primera versión no se formalizó en ninguna denuncia policial ni en ninguna declaración oficial firmada. Por lo tanto, los investigadores no consideran que haya base para atribuirle un delito de falso testimonio por aquel relato inicial. El hombre no ha sido investigado por esta cuestión y las diligencias entregadas al juzgado se centran en la agresión con arma blanca que sufrió a manos de su pareja.

Un caso mediático que no tenía nada que ver con el trabajo del médico

La agresión levantó una importante polvareda desde el primer momento. El hecho de que la víctima fuera médico del CAP de Torelló llevó a algunos políticos a vincular el ataque con su actividad profesional, a pesar de que no había ningún indicio policial que permitiera confirmarlo. La consellera d'Interior, Núria Parlon, y la consellera de Salut, Olga Pané, hicieron declaraciones públicas sobre los hechos y alimentaron esta vinculación entre la agresión y la condición de sanitario de la víctima.

Los investigadores de la comisaría de Vic, sin embargo, ya tenían dudas importantes sobre el relato del hombre. El 16 de octubre, los Mossos habían descartado que el agresor fuera un paciente del médico y trabajaban con la hipótesis de que se tratara de un episodio de violencia doméstica. La policía ya sospechaba que había sido la mujer quien lo había apuñalado y que el médico había intentado esconderlo con la versión de un supuesto ataque en la calle, tal como explicó ElCaso.com el mismo día de los hechos.