La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 59 años después de que matara a su pareja, una mujer transexual de 35 años, y lo confesara horas después. El crimen tuvo lugar en la localidad malagueña de Marbella el pasado domingo, 9 de agosto, pero el hombre convivió con el cadáver de la víctima hasta que ya el lunes decidió contarlo todo a un vecino y este alertó a los servicios de emergencias. Cuando los sanitarios y la policía llegaron al domicilio, en la calle Castilla del núcleo de San Pedro Alcántara, vieron que ya no había nada que hacer para salvarle la vida. La mujer presentaba heridas por arma blanca y hacía horas que había muerto.
Una relación con discusiones constantes
Después de que el mismo asesino confesara el crimen también a la policía, el hombre quedó detenido y se abrió una investigación para esclarecer los hechos. Entre las primeras indagaciones, se tomó testimonios a los vecinos de la calle, que ya apuntaron que se trataba de una pareja problemática en la que las discusiones entre ambos eran habituales. De hecho, tanto él, de nacionalidad española, como ella, de nacionalidad venezolana, se habían denunciado mutuamente hacía pocos días por agresión y fueron detenidos. No obstante, como ninguno de los dos había acabado ratificando la denuncia, quedaron libres y las diligencias se archivaron, según ha explicado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
A pesar de que víctima y verdugo mantenían una relación sentimental y ella había hecho la transición hacía tiempo y todo el mundo la consideraba una mujer, el caso no se considera un crimen machista porque no había iniciado los trámites administrativos para hacer el cambio de sexo. Así pues, oficialmente, figuraba inscrita en el Registro Civil todavía como hombre y, por lo tanto, se considera un caso de violencia doméstica y no de violencia de género, cosa que hace que lo asuma un juzgado de instrucción y no uno de violencia sobre la mujer, como es habitual en este tipo de crímenes.