Los Carabinieri, la policía armada de Italia, han detenido a un hombre acusado de haber matado a su madre, de 85 años, y haberla enterrado en el bosque para así poder continuar cobrando su pensión, ya que eran los únicos ingresos que tenía. Los policías sospecharon del hijo y, tras presionarlo, el hombre confesó que había matado a su madre y mostró a los agentes dónde la había enterrado. Debido a esto, el asesino ha quedado detenido mientras se buscan más pruebas para acabar de entender qué pasó exactamente.
Los hechos tuvieron lugar a mediados de enero en Piobesi Torinese, un pequeño municipio al norte de Turín. Una amiga de la víctima estaba preocupada porque hacía días que no sabía nada de la mujer y decidió avisar a la policía. Los agentes comenzaron la investigación y fueron a hablar con su hijo para ver qué sabía. El hombre se inventó que su madre se había ido de viaje, pero lo hizo de forma confusa, y poco a poco fue cambiando la versión. Más adelante, dijo a los policías que un día se la había encontrado muerta en casa y, en un ataque de pánico, había decidido enterrarla en el bosque.
Admite haber matado a su madre
El hombre acompañó a los policías hasta el lugar donde decía que la había enterrado. Los policías lo detuvieron, acusado de homicidio, después de que admitiera haberla enterrado y de que diera versiones totalmente contradictorias. Finalmente, el hijo de la víctima se derrumbó ante la presión y admitió que en realidad había sido él quien había matado a su madre, y decidió esconderlo y enterrarla en el bosque para poder continuar cobrando la pensión, asustado por la perspectiva de quedarse sin ingresos de golpe. Ahora, los policías buscan más pruebas para descubrir todo lo que esconde este asesinato, y la fiscalía pide que se mantenga la detención del hijo, el cual ha confesado el homicidio, mientras se recogen nuevos indicios.