La Policía Nacional ha detenido en Barcelona a un asesino que había matado a su compañero de piso en Francia y, para evitar una condena de cadena perpetua, huyó hasta nuestro país, unos hechos que se están volviendo peligrosamente habituales. El individuo, de 35 años, de origen español, apuñaló varias veces al hombre con el que vivía, causándole la muerte. El fugitivo, con antecedentes previos, decidió abandonar el país y venir a nuestro país, concretamente a Barcelona, para evitar tener que pasar el resto de su vida en la cárcel. Afortunadamente, la policía lo pilló en la estación de autobuses Barcelona-Nord, y pudo detenerlo.
Todo comenzó en París, cuando el hombre, por motivos que se desconocen, cogió un cuchillo y apuñaló varias veces a su compañero de piso, llegando a matarlo. Después de esto, el individuo, un multirreincidente "muy peligroso", con antecedentes penales por delitos contra las personas y delitos contra el orden público, decidió escaparse hacia Catalunya para evitar la justicia francesa. Esta quería aplicarle al hombre una cadena perpetua a causa de la violencia de los hechos y de sus antecedentes.
La huida, sin embargo, no le salió del todo bien. El asesino llegó a la estación de autobuses Barcelona-Nord y, al ver policía, intentó esquivarlos. Viendo su actitud, los agentes se acercaron al hombre y, al identificarlo, descubrieron que tenía activa una Orden Internacional de Detención por homicidio. El hombre intentó escaparse de los policías, pero los agentes consiguieron detenerlo y se lo envió a disposición judicial mientras se espera que se lo extradite a Francia.
Huir a Catalunya está de moda
Durante las últimas semanas, se han encontrado un montón de delincuentes internacionales escondidos en nuestro país. Un hombre de Turquía buscado por dos asesinatos se encontraba disfrutando del verano en la Costa Brava, intentando pasar desapercibido. Por otra parte, hace unos días también se detuvo al "Pirry", un peligroso criminal que había ordenado que se matara a siete personas. Antes, sin embargo, también apareció en Badalona, un narcotraficante buscado por medio mundo, y en Tortosa atraparon a un fugitivo chileno buscado por la Interpol. Parece que Catalunya se ha convertido en el destino preferido de muchos fugitivos que quieren evitar la policía de sus países disfrutando de la tierra catalana, donde gastan el dinero que han conseguido con sus delitos.
