Los Mossos d'Esquadra han detenido en Barcelona a un ladrón que se había convertido en todo un experto a la hora de engañar y robar a turistas desprevenidos que visitaban nuestra casa. El delincuente, un hombre de 33 años y, según ha podido saber ElCaso.com, de origen marroquí, a quien ya habían detenido 27 veces antes por delitos contra el patrimonio, se especializaba en el método de la mancha y el de la conversación para cometer sus robos, siempre acompañado de un cómplice. En esta nueva detención, se le acusa de haber cometido siete hurtos más en diferentes distritos de la ciudad y de pertenecer a una organización criminal.
La detención del hombre tuvo lugar en el marco de un plan Kanpai. Cuando los policías lo identificaron, vieron que estaba acusado de siete hurtos que se habían cometido entre diciembre del año pasado y este mes de febrero. El hombre no era fácil de capturar porque se movía por Barcelona; de hecho, los robos estaban repartidos por la capital: tres de ellos fueron en Sants, dos en el Eixample, uno en Ciutat Vella y otro en Les Corts. El hombre había conseguido evitar a los Mossos por un tiempo, pero durante el plan Kanpai se le pudo cazar. También tienen identificados a los cómplices que colaboraban con él por los robos, a los cuales se busca para detenerlos.
Consiguen 16.000 euros engañando a los turistas
Los ladrones sabían bien lo que hacían, y la prueba de ello es el coste de los robos. Entre el dinero en efectivo y los objetos que sisaron, se llevaron más de 16.000 euros. Todos los hurtos los hacían con varios métodos que tienen una cosa en común: distraer a la víctima. Los ladrones iban a establecimientos comerciales y hoteleros y buscaban turistas que parecieran un poco despistados. Cuando habían seleccionado a su víctima, uno de los ladrones la distraía mientras el otro aprovechaba para llevarse los objetos de valor.
Uno de sus trucos favoritos era el de la mancha, que, como el nombre indica, consiste en manchar la ropa de la víctima y, mientras se le pide perdón y se le distrae, el cómplice se lleva el botín. También utilizaban otras variantes, como pedirles una foto o, simplemente, darles conversación. Con esta estrategia tan sencilla, los ladrones consiguieron más de 2.000 euros en efectivo, documentación y tarjetas de crédito, y objetos valorados en más de 14.000 euros. Finalmente, sin embargo, se les acabó la suerte, y el día 3 de marzo, agentes de la Unidad de Investigación lo encontraron en Sants-Montjuïc y lo detuvieron.
Distraen a los abuelos para robarles en el Berguedà
Parece que este método está ganando popularidad. Hace pocos días, los Mossos d'Esquadra han detenido a dos delincuentes que actuaban de forma similar, aprovechándose no de turistas, sino de gente mayor en el Berguedà. Uno de los ladrones se acercaba con el coche para pedir indicaciones sobre cómo llegar a algún lugar, y mientras la víctima se lo explicaba, el otro delincuente se acercaba por detrás y se llevaba el bolso del coche o andador, incluso en algunos casos con un testigo presente.
