Mañana de caos en la autopista AP-7, un día más. La madrugada de este jueves, 15 de enero, un camión que transportaba palets de plástico ha comenzado a arder. El teléfono de emergencias 112 ha recibido el aviso cuando pasaban tres minutos de las cuatro y media de la madrugada. Hasta el lugar de los hechos —el punto kilométrico 274 de la autopista AP-7, en el término municipal de Mont-roig del Camp (Tarragona)— se han activado cuatro dotaciones de los Bombers de la Generalitat, que han conseguido separar la tractora y han apagado rápidamente las llamas, haciendo que solo ardiera, de manera parcial, la carga del camión. Para ello, los Bombers han apagado con agua el fuego, evitando así su propagación. Después, lo han sellado con espuma y han hecho un corte con la radial para remover la carga y asegurar la extinción del incendio.


Dos horas más tarde, a las seis y media de la mañana, los Bombers ya tenían el incendio controlado. A pesar de la gravedad del incendio y la virulencia de las llamas, el conductor del camión ha salido ileso y, por suerte, no se han de lamentar daños personales. 

Carretera cortada durante horas

A pesar de tener el fuego apagado, los Bombers han continuado durante horas trabajando en el lugar del incendio, remojando con agua el camión para evitar que las llamas revivieran y haciendo tareas de limpieza de la carretera para poder asegurar la circulación a los otros coches. Finalmente, hacia las seis de la tarde, la AP-7 se ha podido reabrir después de horas cortada en Mont-roig del Camp, en sentido sur, hacia Castellón, durante las cuales se han estado haciendo desvíos hacia la autovía A-7, provocando que en esta carretera alternativa hubiera retenciones, también en sentido sur. 

El colapso de esta mañana en la AP-7 vuelve a poner en evidencia la fragilidad de una carretera que, a pesar de ser la arteria principal de Catalunya, no es capaz de absorber el volumen de tráfico de camiones y coches que cada día circulan por ella. Desde la liberación de los peajes, la saturación y los accidentes con vehículos pesados se han convertido en un problema en la autopista, especialmente en el tramo sur, en el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre, donde la falta de carriles y la alta densidad del transporte de mercancías hacen que cualquier incidencia, por mínima que sea, bloquee totalmente la circulación.