Los Mossos d'Esquadra han detenido a los tres propietarios de un bazar chino de Montferrer i Castellbò, en el Alt Urgell, después de que localizaran a dos personas malviviendo sin contrato, en situación irregular y con el pasaporte retirado por uno de sus dueños. Esta intervención se enmarca en una operación que la policía catalana ha llevado a cabo este miércoles, 13 de mayo, junto con Inspección de Trabajo, la Policía Local, la Policía Nacional y la Guardia Civil. Los agentes revisaron cinco establecimientos de la Seu d'Urgell y Montferrer i Castellbò, de los cuales solo en uno se cumplía toda la normativa; en otro comercio, un local de restauración, también encontraron a dos personas más malviviendo.
Trabajadores sin contrato
El dispositivo que montaron los cuerpos policiales tenía como finalidad luchar contra los delitos que vulneran los derechos de los trabajadores, la inmigración irregular y las infracciones administrativas en comercios abiertos al público. El primer local que los agentes revisaron fue un restaurante de la Seu d'Urgell, donde encontraron un espacio donde dormían dos personas; fruto de ello, la Policía Local levantó un acta.
El segundo negocio que los Mossos inspeccionaron fue una tienda de venta de ropa de segunda mano donde descubrieron que ni la encargada ni la trabajadora tenían contrato laboral, hecho que provocó que Inspección de Trabajo y la Policía Nacional abrieran un expediente por irregularidades. Los dos últimos locales de la Seu d'Urgell que examinaron fueron dos centros de uñas; en uno de ellos encontraron a dos trabajadoras sin contrato y en el otro comprobaron que cumplía perfectamente la situación administrativa.
Dinero en efectivo y bebida fermentada
En el dispositivo también se inspeccionó un bazar chino de Montferrer i Castellbò, donde los Mossos d'Esquadra encontraron a dos trabajadores sin contrato y en situación irregular en materia de extranjería. Los hombres tampoco tenían su documentación, ya que estaba en manos de una tercera persona. Los agentes, dentro del local, comprobaron que los propietarios del comercio habían hecho varias habitaciones donde los trabajadores, desde hace tiempo, malvivían, con una zona que servía para dormir, una para cocinar y otra para ducharse.
No solo eso, sino que, en el mismo local, había también una zona donde se elaboraba, de manera ilegal, bebida fermentada. La policía encontró unos 200 litros preparados para envasar y, ante los hechos, el Departamento de Salud levantó un acta, precintó el producto y pidió la destrucción de la instalación.
Finalmente, los Mossos detuvieron a los tres propietarios del bazar, dos mujeres y un hombre de 43, 48 y 62 años, acusados de ser los supuestos autores de los delitos contra los derechos de los trabajadores y el delito de tráfico ilegal de mano de obra. Los arrestados, de nacionalidad china y sin antecedentes policiales, fueron trasladados a la comisaría y este jueves, 14 de mayo, pasaron a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia de la Seu d'Urgell. La policía, además, registró el bazar, buscando la documentación de los trabajadores e intervinieron 33.000 euros en efectivo.
