Hay situaciones que pueden llegar a ser muy surrealistas y dignas de película, como lo que este sábado por la tarde tuvieron que vivir unos agentes de tráfico de los Mossos d'Esquadra en la localidad de Montblanc, en la Conca de Barberà (Tarragona). La conductora de un turismo se quedó tirada en la carretera sin gasolina y, como puede llegar a ser habitual en estos casos, llamó al teléfono de emergencias 112 para pedir ayuda. Cuando los agentes de la policía catalana llegaron al lugar, sin embargo, alucinaron con una situación que era totalmente increíble y fuera de lo común.
Borracha, drogada, sin carné y con los hijos en el coche
Los policías, nada más llegar a dónde estaba el vehículo parado, ya notaron que alguna cosa no iba bien. La conductora tenía claros síntomas de ir bajo los efectos de las bebidas alcohólicas. Por este motivo, le practicaron la prueba de alcoholemia, que dio un resultado positivo de 0,65 miligramos por litro, cuando el máximo permitido es de 0,25 mg/l. Además, también decidieron hacerle un test de drogas, que también dio un resultado positivo. Por si eso no fuera suficiente, cuando la identificaron y le pidieron la documentación correspondiente, los agentes descubrieron que la mujer iba sin carné, ya que le habían suspendido la licencia para ponerse al volante.
Lo peor de todo, sin embargo, es que tampoco iba sola en el coche. En los asientos traseros llevaba a sus hijos, dos criaturas de 1 y 4 años. Ante esta situación, la patrulla de Mossos decidió detener a la mujer y trasladarla a dependencias policiales, mientras que los menores quedaron a cargo de su abuelo, que los tuvo que ir a recoger. Desde los Mossos d'Esquadra, en una publicación en sus redes sociales, recuerdan que "conducir es incompatible con el alcohol y las drogas".
