Los Mossos d'Esquadra han detenido a una pareja de ladrones que en solo tres días habían hecho su agosto robando teléfonos móviles y tarjetas de crédito en las playas de Portbou y Colera, en el Alt Empordà (Girona). Los hechos se produjeron el pasado 15 de junio, sobre las seis y media de la tarde, cuando agentes del ARRO que estaban haciendo patrullaje preventivo en Colera recibieron el aviso de que se había producido un hurto en una playa de la población. Acto seguido, vieron que en la estación de trenes había un hombre y una mujer que coincidían con la descripción de los ladrones que habían facilitado los testigos, así que los pararon e identificaron.
Cuando los registraron, descubrieron que llevaban encima ocho teléfonos móviles, cuatro tarjetas bancarias y una mochila con objetos personales. Mientras estaban haciendo las comprobaciones, dos chicas se les acercaron y les explicaron que les acababan de robar la mochila y dos teléfonos móviles mientras estaban nadando. Había sido un testigo quien lo había visto todo y había dado la alerta para avisar a la policía. Las víctimas confirmaron que tanto la mochila como dos de los móviles y dos de las tarjetas que llevaban los sospechosos eran suyos, así que ambos ladrones, un hombre de 35 años y una mujer de 43, de nacionalidad checa, tal como ha podido saber ElCaso.com, y que no tenían antecedentes, quedaron detenidos como presuntos autores de delitos de hurto.

Móviles robados en Portbou y Colera los anteriores
Los agentes hicieron gestiones para intentar averiguar de dónde habían salido los otros seis teléfonos móviles y las dos tarjetas de crédito, ya que no podían acreditar su procedencia, y descubrieron que en tres casos ya se había denunciado el robo. Uno de los teléfonos constaba como robado en Colera entre las seis y las siete de la tarde del 13 de junio, otro en Portbou sobre las dos del mediodía del 14 de junio y un tercero en Colera alrededor de la una del mediodía del mismo 15 de junio. A estas alturas, los Mossos continúan con la investigación abierta para encontrar a los propietarios de los tres móviles y las dos tarjetas que tenían los ladrones y de los cuales todavía no se ha denunciado el robo.