Este miércoles, Barcelona vuelve a ser escenario de un gran partido europeo con la visita del Newcastle para disputar la vuelta de los octavos de final de la Champions contra el Barça. Con el 1-1 de la ida, miles de aficionados ingleses han llegado a la capital catalana los últimos días y se han concentrado, sobre todo, en el centro de la ciudad, especialmente en el entorno de la plaza Reial y la Rambla, donde pasan horas bebiendo y esperando la hora del partido.
Este ambiente festivo, sin embargo, también ha sido aprovechado por los ladrones habituales de la zona. En las redes sociales, varios seguidores del Newcastle han alertado de robos e intentos de estafa. Uno de los mensajes que se ha hecho viral explica cómo un individuo intentó ejecutar la llamada “estafa de la pulsera africana”: el ladrón coloca una pulsera a la víctima sin permiso y, acto seguido, le exige dinero. Cuando la persona se niega a pagar, la situación puede escalar con amenazas y actitudes violentas.
Más robos y algunos con violencia
Según estos testimonios, no se trata de un caso aislado. También se han detectado hurtos y robos con fuerza, algunos con episodios de violencia, aprovechando que muchos de los aficionados han consumido alcohol y tienen las capacidades reducidas, por decirlo finamente. Los delincuentes, muchos de ellos especializados en turistas, han encontrado en esta avalancha de visitantes una nueva oportunidad para hacer negocio rápido.
Los grupos de ladrones que operan habitualmente en el centro de Barcelona han intensificado su actividad estos días, con miles de personas en la vía pública. Fuentes policiales consultadas explican que este tipo de partidos de alto riesgo siempre generan un aumento de la actividad delictiva, especialmente en zonas como la Rambla, el Raval o la plaza Reial.
Máxima alerta antes del partido
El momento más delicado se espera esta tarde, horas antes del partido, cuando unos 10.000 aficionados ingleses —solo unos 3.000 con entrada— se desplazarán hacia el Camp Nou. Los Mossos d’Esquadra han preparado un amplio dispositivo de seguridad con unidades de orden público, incluyendo equipos de la BRIMO, para controlar los movimientos de los seguidores y evitar incidentes.
El dispositivo prevé acompañar a los aficionados hasta el estadio en columnas controladas para minimizar riesgos. Todo ello, en un partido que marca también el regreso de los grandes enfrentamientos de Champions al Camp Nou después del exilio en Montjuïc.
